¡La hija de la jefa de GAESA con más millas que un avión!

La hija de la jefa de GAESA, Any Rodríguez, con pasaporte que echa humo por el mundo, mientras el pueblo suda la gota gorda. ¡Bochinche!

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas la candela que se ha encendido en la calle! Resulta que Anys Rodríguez Lastres, la mismísima hija de Ania Guillermina Lastres Morera, que es la generala y jefa de GAESA, anda dando tumbos por el mundo con una carrera que ni te cuento. Es un caso más de los que forman la “nueva casta” en Cuba.

Mientras la gente de a pie en la isla se mata buscando el pan y sufre con los apagones, ella se ha montado una vida internacional en el sector de puertos y logística. Un contraste que te deja con la boca abierta y el corazón ardiendo de indignación.

Dónde y cuándo

La cosa arrancó allá por 2014, cuando Any se metió de cabeza en la Terminal de Contenedores de Mariel, ese pedazo de puerto que manejan los militares de GAESA. Ahí, la tipa se fogueó con los presupuestos, la carga de contenedores y hasta la facturación.

Después, agarró vuelo y se fue pa' Panamá, donde trabajó con empresas que tienen negocios por el mundo entero. Imagínate, viajes a España, Portugal, Brasil, Bélgica, Francia, Suiza, Alemania y hasta Singapur. Mientras tanto, aquí el cubano promedio mira la frontera desde lejos, soñando con un pasaporte que nunca llega.

Por qué importa

Esta historia es un guantazo con la mano abierta, porque te muestra dónde está el verdadero billete y el poder en Cuba. Mientras el gobierno nos pide “sacrificio colectivo” y “resistencia”, los hijos y familiares de los altos mandos se pasean por el mundo con todos los privilegios.

Es el vivo ejemplo de una desigualdad que pica y se extiende. El Mariel no es solo un puerto, es el símbolo del poder económico de GAESA, ese conglomerado militar que maneja el turismo, el comercio, las importaciones... todo lo que da dinero fresco.

Qué dicen las partes

Oficialmente, claro, ni una palabra, ni un suspiro. Los del gobierno se hacen los suecos y miran pa' otro lado, como si la cosa no fuera con ellos. La familia de Any, por supuesto, tampoco dice ni pío, haciendo mutis por el foro.

Pero en la calle, en la cola, en la guagua, la gente está que echa chispas. El investigador Luis Domínguez lo ha dicho clarito: “aquí estamos viendo dónde se concentra el poder y el dinero que se le niega al pueblo cubano”.

Qué viene ahora

Esto de Anys, como otros casos, seguirá dando de qué hablar y echando más leña al fuego del descontento. La gente ya está cansada de ver cómo unos pocos viven la vida de lujo mientras el resto se faja día a día.

La brecha entre los que “tienen de to'” y los que “no tienen na'” se hace cada vez más grande. Habrá que seguir con los ojos bien abiertos para ver qué otros escándalos salen a la luz de esta “casta” que maneja los hilos del país tras bambalinas.

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