¡Se murió el chamaquito en el calabozo! ¿Qué pasó en Bejucal?

Un joven murió bajo custodia policial en Bejucal, Mayabeque. Familiares y vecinos exigen información oficial sobre las causas del fallecimiento.

¡Qué bochinche en Bejucal, Mayabeque!

Oye esto pa’ que veas, que a uno joven, al que le decían Mario, se nos murió en el calabozo de la policía. Imagínate tú, detenido y ¡pum! se nos fue.

Esto tiene a la gente del barrio de El Alambique, en Bejucal, que no duermen pensando en qué fue lo que pasó con este muchacho.

¿Y por qué estaba preso el pobre Mario?

Parece ser que el chamaquito andaba metido en un lío. Dicen por ahí, sin confirmarlo todavía, que lo señalaban de haber asaltado a una señora, María Emilia Rudas, que administra un centro de esos para recrearse por allá.

Pero claro, de ahí a que se muera en la estación, es un salto que nadie entiende.

¿Dónde y cuándo pasó la cosa?

Esto pasó en la misma unidad policial de Bejucal, en Mayabeque. El chisme es que él estaba ahí, encerrado en el calabozo, cuando le dio lo que sea que le dio.

La cosa es que el sol se puso y el chamaquito no amaneció. El ambiente anda tenso, y uno se pregunta qué pudo pasar ahí adentro.

¿Por qué importa este cuento?

Bueno, porque nadie quiere que se muera un joven bajo la mano de la policía, ¿entiendes? La familia está vuelta loca pidiendo explicaciones.

La gente del pueblo quiere saber si hubo abuso, si descuidaron al muchacho, o qué fue. Esto cambia la tranquilidad del barrio, porque uno no sabe con qué va a salir el gobierno.

¿Qué dicen las partes?

Hasta ahora, la verdad es que nadie ha dicho nada oficial. Ni la policía, ni las autoridades del gobierno han soltado prenda sobre cómo murió Mario.

La familia anda diciendo que exigen una investigación, que quieren saber la verdad, pero del otro lado, silencio total. Unos dicen una cosa, otros murmuran otra, pero datos concretos, nada.

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar a ver si las autoridades se deciden a hablar y a soltar la lengua. La gente de Bejucal quiere respuestas, quiere saber qué pasó con Mario.

Hay que ver si abren un expediente, si hay algún culpable, o si esto se queda en un chisme más. Lo que sí está claro es que la gente no se va a quedar tranquila hasta que se sepa toda la verdad. Hay que seguirle la pista a este caso, porque algo huele mal por allá.