¡Se nos fue Osmel! Santa Clara de luto por museólogo de la risa y el saber
Santa Clara lamenta la pérdida de Osmel Ruiz Barrios, museólogo dedicado y querido por su labor en instituciones culturales y su carácter alegre.
¡Tremenda noticia, compadre! Se nos fue Osmel... ¡Vaya bochinche!
Oye, que la cosa está fea por Santa Clara. Nos llegó la noticia, directa desde el barrio, que Osmel Ruiz Barrios, un hombre de esos que le ponían alma a la cultura, colgó los guantes. Este hombre, que no era de oficina sino de pie en la batalla cultural, desarrolló gran parte de su vida metido en las entrañas de las instituciones de la ciudad. ¡Un vacilón de esos que dejan huella!
Imagínate, el sector cultural entero está de cabeza. Sus colegas y amigos, al saber que Osmel ya no anda entre nosotros, soltaron un coro de lamento que se oye hasta acá. ¡Qué pérdida tan grande, de verdad!
¿Dónde y cuándo pasó esta tragedia?
Esto pasó en Santa Clara, la ciudad que vio a Osmel darle candela a la cultura. El anuncio lo hizo el mismísimo Museo de Artes Decorativas, donde Osmel le puso corazón a tantas cosas. Él no solo era un trabajador más, ¡qué va! Pasó por ser velador, hizo papeleo administrativo y, lo más importante, se convirtió en un museólogo de peso, ¡un sabio de lo que allí se guarda!
El museo no se quedó callado y sacó un mensaje diciendo que Osmel era un tipo que siempre estaba pa’ ayudar, que le metía pila al trabajo y que le echaba un camisón a esa entidad. ¡Un hombre identificado con su gente y muy querido por todos!
¿Y esto por qué nos cae arriba?
Porque Osmel no era un tipo cualquiera. Era de los que le daban vida a los lugares. No era un tipo frío, ¡qué va! Era uno de esos que te hacía sentir que la cultura se vive, se goza. Lo que él hizo en Santa Clara, y según dicen por ahí también en el Teatro La Caridad y otras esquinas culturales, ¡eso no se olvida fácil!
La gente lo recuerda como un tipo alegre, entregado, que puso su granito de arena para que la cultura en la calle no se apagara. Un alma que se va y deja un vacío que se siente en el pecho de sus familiares y compañeros.
¿Qué dicen los que saben y los que lo conocían?
Pues mira, el Museo de Artes Decorativas soltó lo suyo, hablando de su disposición y su entrega. Y Maykel Iglesia, un director de coro que sabe de esto, también dio fe de que Osmel estuvo metido en otras instituciones importantes, dejando su marca por donde pasaba.
Los que compartieron con él hablan de su carácter chistoso, de su pasión por el trabajo y de cómo contribuyó a que la vida cultural de la ciudad fuera más sabrosa. ¡Un personaje, vamos!
¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa’lante?
Ahora, lamentablemente, lo que viene es el recuerdo y el pesar. La partida de Osmel Ruiz Barrios es una perdida sensible, un golpe bajo para todos los que lo conocieron, compartieron su vida laboral y personal. Las instituciones culturales de Santa Clara también sienten este adiós.
Solo nos queda seguir con el legado que dejó, honrar su memoria y mantener viva la chispa que él tanto le puso a todo. ¡Descansa en paz, Osmel!