¿Palanques pa’ los chamas? En Cuba la infancia se pone a bregar por la crisis
La crisis en Cuba fuerza a niños a trabajar. Escasez, mal servicio y pobreza empujan a la infancia a apoyar a sus familias y afecta su educación.
¡Oye esto pa’ que veas! La cosa en Cuba está tan mala que hasta los chamaquitos están metidos en el brete. Con la comida que no aparece, los servicios que se van pa’ abajo y la pobreza que nos tiene a todos con el agua al cuello, los chiquillos están teniendo que meter mano para ayudar en la casa. ¡Sí, señor, hasta los niños están bregando!
Un informe de esos que vigilan la comida, el Food Monitor Program, dice que cada vez más chamaquitos, desde chamaquitos de primaria hasta los que ya están más grandes, se meten en cosas para sacar un pesito. Esto es pa’ que se entienda que la crisis de verdad está pegando duro en la vida de los niños, y hasta la escuela se ve afectada.
¿Dónde está el chisme y cuándo fue que se empezó a poner fea la cosa?
Esto no es de ahora mismo, pero se ha puesto peor. La situación esta de los niños bregando se ve por toda la isla. El informe del Food Monitor Program lo explica clarito: es por la falta de cosas básicas para vivir, que si el apagón constante, que si el agua no llega bien, y hasta en las escuelas la comida no es suficiente.
Imagínate, los niños que deberían estar jugando o estudiando, a veces ni agua tienen en la escuela, ni comida que les aguante el día. Por eso es que las familias tienen que resolver con lo poco que hay, y los hijos son los que a veces dan la mano.
Y esto, ¿por qué a mí me importa?
Pues mira, esto importa porque son los niños los que están pagando el pato de esta vaina. La crisis no solo es de dinero, es que les roba el chance de ser niños, de ir a la escuela tranquilos y de comer bien para crecer fuertes.
Cuando los chamaquitos tienen que salir a buscarse la vida, ya sea ayudando en un negocio familiar o en la calle, eso no es normal. Están haciendo cosas de adultos porque no queda de otra, y eso a la larga les afecta a todos en el país.
¿Qué dice el gobierno y los que saben?
La ley en Cuba dice que los niños no pueden trabajar. ¡Eso está escrito! Pero con la cosa tan difícil, a veces la ley se queda corta. Dicen los que saben, como los de UNICEF, que hay pobreza de comida y que eso daña a los niños, tanto pa’ crecer como pa’ pensar.
Por un lado, el gobierno tiene sus reglas, pero por otro, la gente no tiene qué comer. Unos dicen una cosa, otros dicen otra, pero la realidad es que los niños están en medio de todo este lío.
¿Y ahora qué? ¿Pa’ dónde vamos?
Lo que está claro es que la cosa no pinta muy bien si no se resuelve pronto. Los niños de hoy en Cuba no son los mismos de antes. Tienen que bregar más, resolver más, y eso deja una marca.
Hay que ver qué pasa con la educación, con la salud de los chamaquitos. Es algo que hay que seguir de cerca, porque el futuro del país se está jugando ahora mismo con estos niños.