¡El peso está sudando! Dólar y Euro le dan una paliza en la calle
El peso cubano sigue perdiendo la batalla contra el dólar y el euro en el mercado informal. La crisis económica empuja a la gente a mirar las tasas de la calle para sobrevivir.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Esto es pa’ sentarse con calma y escuchar el bochinche que trae la calle. El dólar y el euro le han dado tremenda patada al peso cubano. Dicen que ya no hay quien lo agarre, ¡se nos escapa de las manos!
En el mercado informal, donde la gente de a pie busca la verdad, la brecha entre lo que dice el gobierno y lo que pasa en la esquina, sigue creciendo como la espuma.
Dónde y cuándo
Este drama no es de ahora, pero se sigue escribiendo cada día en Cuba, en este febrero de 2026. El escenario principal es cualquier cola, cualquier parada de guagua. Donde se necesite mover un billete, ahí está el lío.
Plataformas como elTOQUE, nuestra radio bemba digital, nos chismosean los precios. El dólar anda por los 490 CUP y el euro, ¡ojo!, por encima de los 530-540 CUP. La MLC le pisa los talones al billete verde.
Por qué importa
¿Y por qué nos interesa este pataleo de billetes? Porque le cae arriba a la comida que ponemos en la mesa y a todo lo que necesitamos. Cuando el peso vale menos, todo lo que compramos se nos va por las nubes.
Esto no es un juego de números. Es el bolsillo del cubano que grita, la escasez que se siente más fuerte. Es el pulso real de la economía en la calle, que impacta la vida diaria.
Qué dicen las partes
Por un lado, el Banco Central de Cuba sigue publicando sus tasas. Esas que casi nadie ve en la calle, se mantienen en lo suyo, con números rígidos y controlados. Como si vivieran en un mundo aparte.
Por el otro, está el pueblo, que mira a elTOQUE. Las autoridades se han quejado de que esta plataforma "influye" en las expectativas. Pero, ¿qué vamos a hacer si es la que nos cuenta la verdad sin tanto rollo?
Qué viene ahora
Lo que se cocina para el futuro, señores, es más de lo mismo si la cosa no cambia. El peso cubano seguirá en la cuerda floja, sufriendo los embates de la inflación y la falta de productos.
Hay que seguir con los ojos bien abiertos. La gente seguirá buscando esas divisas para poder resolver y que la comida no falte. Así, con tanto bochinche, la vida se sigue llevando.