¡El Oriente a oscuras! Tremendo apagón manda a dormir temprano a media Cuba

Un apagón masivo dejó a oscuras varias provincias del oriente cubano, exacerbando la ya crítica situación energética del país. ¡Otra noche sin luz!

Qué pasó

¡Oigan esto que les cuento, pa' que se pongan al día! El miércoles, a las 8:54 de la noche, el oriente de Cuba se fue a negro. Pero no un negro de esos que se quita enseguida, no. Esto fue un apagón de los grandes, de los que te dejan sin ver la mano en la cara.

La cosa fue que una bronca en la subestación de Holguín a 220 kV hizo un desbarajuste. Se desconectaron varias termoeléctricas y de pronto, ¡zas!, la luz se fue como por arte de magia en la mitad de la isla.

Dónde y cuándo

Fue el miércoles por la noche, justo cuando la gente se estaba acomodando para ver la novela o echar el chisme de la jornada. El epicentro de este desastre fue la subestación de Holguín.

¿Y quiénes sufrieron más? Pues miren, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo se quedaron sin ni un bombillo encendido. Holguín también se llevó lo suyo, aunque no fue total. Imagínense el sudor y el grito de la gente cuando todo se volvió penumbra.

Por qué importa

Esto no es cualquier apagón, mi gente. Esto es una patada más a un sistema eléctrico que ya está con el agua al cuello. La gente en Cuba ya vive a golpe de apagón, pero uno de esta magnitud, en pleno oriente, agrava la situación de una manera bárbara.

Afecta todo: desde la comida que se echa a perder en la nevera, hasta los hospitales, que necesitan la luz como el aire. Es la evidencia de que la cosa sigue apretá y que la infraestructura eléctrica de la isla está más vieja que el hilo negro.

Qué dicen las partes

La Unión Eléctrica, que es la que se encarga de estos menesteres, salió rapidito a decir que se había activado "el protocolo". Hablan de preparar las condiciones técnicas para volver a conectar la región y de encender de nuevo las unidades que se apagaron.

Mencionaron la Felton y la Renté, que se fueron de la parrilla, pero no han dado ni la más mínima pista de a qué hora va a volver la luz. Es el cuento de siempre: "estamos trabajando", pero la oscuridad sigue ahí, bien plantá.

Qué viene ahora

Pues ahora, a seguir esperando y a ver quién es el primero en gritar "¡Luz!" cuando el sistema decida regresar del más allá. La fragilidad del sistema eléctrico cubano, sobre todo en el oriente, queda más al descubierto que nunca con estos apagones.

Mientras tanto, miles de familias en Holguín, Granma, Santiago y Guantánamo se preparan para otra noche de ventiladores parados, mosquitos con fiesta y mucha incertidumbre. Es la vida en Cuba, con más drama que en una telenovela.

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