¡El diésel en Cuba se puso más caro que el oro! ¿Ahora cómo se mueve la gente, con patines?

La escasez de combustible en Cuba ha disparado los precios del transporte, haciendo que un viaje interprovincial cueste el sueldo de meses. La gente anda con el grito al cielo.

Qué pasó

¡Afloja la guayabera y siéntate pa' que escuches este bochinche! La cosa está que arde en la calle, mi gente, y no es por el sol. Desde que empezó este 2026, el combustible se volvió un artículo de lujo, más difícil de encontrar que un peso. Los ómnibus y trenes, pa' la esquina o pa' la otra punta, andan más parados que estatua. ¿El resultado? Los precios del transporte se han ido por las nubes. ¡Pa' subirte a uno vas a necesitar una escalera, y unos buenos fajos de billetes!

Dónde y cuándo

Esto no es cuento, es aquí mismo, en nuestra Cuba. Desde La Habana hasta la lejana Baracoa, un viaje que antes era una aventura, ahora es casi una misión imposible. Hablamos de casi mil kilómetros que, en vez de un dinerito, te exige el alma. La crisis se puso fea desde principios de año. Los camiones de carga, del Mariel a Baracoa, andan como alma en pena. Lo que era un viaje de un día, ahora es una odisea de dos o tres, parados esperando una gota de diésel. ¡Una locura!

Por qué importa

¡Ahí es donde el puerco tuerce el rabo, chico! ¿Sabes lo que significa pagar 30.000 pesos cubanos por un pasaje de La Habana a Baracoa? Si ganas el mínimo de 2.100 CUP, o el promedio de 6.000, vas a tener que trabajar meses solo pa' poder montarte. ¡Es una bofetada a la economía! No solo es la gente que no puede viajar. Los camiones que traen la comida y cosas importantes pagan hasta 3 millones de pesos por un viaje. Eso significa que todo nos va a llegar más caro, ¡o simplemente no va a llegar! El bolsillo de la gente está sintiendo el golpe más fuerte que un martillo.

Qué dicen las partes

La gente está con la muela suelta en las redes sociales, gritando a los cuatro vientos con el hashtag #CubaSinCombustible. El malestar es grande, pero se queda en el teclado. Por el lado del gobierno, la historia ya la conocemos: le echan la culpa al "bloqueo petrolero de Estados Unidos". Prometen paneles solares y negocios con Rusia, pero mientras ellos hablan, el tanque sigue vacío y la gente sigue a pie. El 2025 ya fue un año de perros, con el PIB cayendo. Este 2026 no pinta nada bien.

Qué viene ahora

¿Qué viene ahora? ¡Esa es la pregunta del millón! Por ahora, lo único seguro es que el camino está lleno de incertidumbre y el tanque sigue en rojo. La solución inmediata no está a la vista. La gente va a tener que seguir inventando para moverse, sacando el ingenio cubano a flote. Habrá que estar con el oído pegado a la radio bemba para ver si la cosa cambia o si el transporte sigue siendo solo para los que tienen billetes.

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