¡Cuba se quedó a oscuras! ¡Más de 1600 MW de bochorno eléctrico!

La isla entera amaneció en tinieblas y la Unión Eléctrica suelta que el déficit supera los 1600 MW. Prepárense que la candela sigue.

Qué pasó

Oigan esto pa' que vean: Cuba amaneció en un apagón que no estaba ni en la cuenta de nadie. Desde la madrugada, cuando el gallo ni había abierto los ojos, ya la luz se había ido de golpe. No fue un 'corte programado', no señor, fue un tremendo apagón por déficit.

La Unión Eléctrica, la famosa UNE, soltó el parte y la cosa está color de hormiga: más de 1600 megavatios de déficit. ¡Imagínense eso! Es como si a media ciudad le quitaran el enchufe de sopetón.

Dónde y cuándo

Esto está pasando en toda Cuba, hoy domingo 22 de febrero de 2026. La cosa empezó en la madrugada y ya para la mañana, la bronca estaba montada.

Varias zonas del país están en la penumbra. Parece que este domingo va a ser uno de esos días de sombra y calor, de buscar la vela y el abanico manual.

Por qué importa

Esto no es poca cosa, mi gente. Que se vaya la luz así de repente le da un tumbao a la vida de cualquiera. La comida en la nevera, que si el agua no sube al tanque, que si el ventilador parado con este calor.

Los negocios no pueden trabajar, la gente no puede comunicarse bien. Es un revolico que afecta desde la abuela en el balcón hasta el que está tratando de resolver algo para comer.

Qué dicen las partes

La UNE, como siempre, explica que el problema es de raíz, un "déficit estructural de generación". Dicen que los hierros viejos de las termoeléctricas se están rompiendo como galleta y que falta el combustible para los motorcitos que ayudan.

En resumen, la capacidad instalada no da abasto para la demanda creciente, y la poca que hay, está fallando por falta de mantenimiento o de "petróleo".

Qué viene ahora

Pues, a aguantar el golpe. La UNE ya adelantó que la cosa pinta mal para el resto del día, sobre todo en la tarde y la noche cuando la gente más consume. Eso significa más apagones y por más horas en distintos lugares.

Mientras no se estabilice la generación y no aparezca el combustible, la incertidumbre eléctrica va a seguir siendo el pan nuestro de cada día. A cruzar los dedos y a esperar que no caliente tanto.

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