¡Coge los billetes! El Mariel le saca el dólar a los privados y a los otros... ¡nada!
Desde el 1ro de marzo, la Terminal del Mariel cobrará en dólares a mipymes y cooperativas. Los estatales, ¡ni se preocupen! Prepárense los bolsillos.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la cosa está que arde y hay que estar pilas. La Terminal de Contenedores del Mariel soltó la noticia bomba: a partir del primero de marzo, ¡ojo al dato!, le van a cobrar en dólares a los nuevos actores económicos. Sí, en dólares. Hablamos de las mipymes y las cooperativas.
Pero agárrate, que las empresas del Estado, esas quedan fuera de esta movida. Ellos seguirán pagando en pesos cubanos, como si nada. ¡Imagínate el bochinche!
Dónde y cuándo
Esto pasa en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, el puerto grande y moderno de Cuba, inaugurado con pompa en 2014. La fecha clave es el 1ro de marzo. Ahí, en la boca del puerto, se va a sentir el cambio.
La directora comercial de la Terminal, Yamila Barrios, fue quien firmó el documento. Así que la orden viene de arriba, clarita y sin rodeos.
Por qué importa
Esto importa y mucho, porque es un golpe directo a la cartera de los que intentan echar pa’lante. Dicen que es para “regular” el flujo de divisas, pero la verdad es que a los privados les va a tocar soltar la verdolaga.
Mientras, las empresas del Estado siguen en su zona de confort, pagando en pesos. Esto crea una doble vara, una situación donde unos buscan dólares bajo las piedras y otros no. La gente ya está hablando en las colas, que si esto no es justo.
Qué dicen las partes
Según lo que se sabe, esto es parte de un plan del Gobierno para ir metiendo más el dólar en la economía, supuestamente para atraer inversión extranjera y modernizar. Dicen que las tarifas serán las aprobadas, solo cambia la moneda.
La Terminal del Mariel, por su parte, dice que es un paso más en las regulaciones del país. Pero los actores privados ya echan números, viendo cómo conseguir esos dólares para sus negocios. No es secreto que la cosa está dura.
Qué viene ahora
Ahora lo que viene es ver cómo se adaptan todos estos nuevos negocios a la nueva regla del juego. Algunos tendrán que cambiar cómo operan, otros quizás subir los precios de lo que venden. La presión sobre ellos va a aumentar, eso es seguro.
Habrá que estar con los ojos bien abiertos para ver si esto ayuda a que lleguen más dólares o si, por el contrario, complica aún más la vida a los que producen fuera del sector estatal. ¡Este cuento no ha terminado y el Mariel sigue dando de qué hablar!