¡Cocodrilos arrasan! Matanzas barre y el Latinoamericano se puso en llamas
¡Tremendo bochinche! Los Cocodrilos de Matanzas barrieron a Las Tunas 4-0, coronándose campeones del béisbol cubano con un juego final de 11-0. ¡Eso fue un palo!
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Los Cocodrilos de Matanzas, con la furia de su ciénaga, se lanzaron al terreno y se tragaron a Las Tunas enterito. No fue un juego, ¡fue una barrida de campeonato!
4-0 en la serie final, ¿te imaginas? Y como para que no quedara ni una miguita de duda, el juego que les dio la corona terminó en un tremendo 11-0. Eso no fue ganar, ¡eso fue dejar a la gente con la boca abierta!
Dónde y cuándo
La cosa se armó gorda el domingo 15 de febrero de 2026. La fiesta, la verdadera algarabía, se sintió en Matanzas, aunque la coronación fue en el mismísimo Latinoamericano, ese coloso que ha visto de todo.
Los Cocodrilos de Matanzas contra los Leñadores de Las Tunas. Un día para marcar en el calendario, donde el sudor y la alegría se mezclaron con el olor a victoria.
Por qué importa
Esto no es un título cualquiera, mi gente. Esto es Matanzas, que lleva años dándole y dándole, levantándose, y ahora sí, ¡se coronaron como los reyes del patio! ¿Tú no sabes lo que es eso para el pueblo yumurino?
Esto cambia el cuento, le da sabor a las conversaciones en la cola, en el balcón, en la guagua. Es una inyección de pura alegría para esa gente que vive el béisbol con el alma. Ahora, ¡Matanzas manda en la pelota cubana!
Qué dicen las partes
Desde Matanzas, la gente está que no se lo cree, ¡brincando de la felicidad! Los jugadores, héroes nacionales, sonríen de oreja a oreja, con la copa en la mano y el orgullo por las nubes.
En Las Tunas, claro, hay un silencio que duele, una pena que se siente. Pero la gente reconoce la maestría del contrario, la fuerza de esos Cocodrilos que no dejaron ni a la sombra respirar. Los expertos, esos que lo saben todo, dicen que la dirección de Matanzas manejó su pitcheo y su ofensiva con una precisión de cirujano, ¡un verdadero ajedrez!
Qué viene ahora
Bueno, ahora viene la celebración, el bochinche mayor en Matanzas, que seguro durará una semana entera. Los Cocodrilos, con su corona brillante, tendrán que prepararse para defender su trono el año que viene.
El béisbol cubano sigue su curso, con sus pasiones y sus dramas. Pero por ahora, la historia que se cuenta es una: ¡Matanzas, Campeón, y lo hizo a lo grande! Hay que ver qué sorpresas nos trae la próxima temporada, pero el listón quedó bien alto.