¡Cien Mil Dólares Volaron! El INDER deja a la dupla de oro sin un quilo

La dupla de voleibol Díaz-Alayo, orgullo cubano, se desintegra por una deuda de más de cien mil dólares del INDER. El impago crónico sigue ahuyentando a nuestros talentos, dejando un vacío gigante en el deporte.

Qué pasó

¡Agárrate de la silla, mi gente! La dupla de voleibol de playa que nos llenaba de orgullo, Díaz y Alayo, ¡se nos fue! ¿La razón? El INDER, como siempre, jugando a la gallinita ciega con la plata que no es suya.

A esos muchachos les deben más de cien mil dólares, ¡cien mil! Martí Noticias dice 107 mil. Es dinero que ganaron con el alma en cada partido, sudando la camiseta, y el INDER los dejó en visto. ¿Quién los puede culpar por volar?

Dónde y cuándo

Este bochinche explotó en pleno 2026. Primero fue Alayo quien dijo "hasta aquí llegó mi barco" en enero. Semanas después, viendo que no había solución, se sumó Díaz, dejando al equipo nacional sin sus estrellas.

Esto ocurre en los despachos fríos del INDER, mientras ellos se fajaban bajo el sol en canchas internacionales, desde la Supercopa de Rusia hasta los Juegos Centroamericanos y del Caribe, trayendo triunfos para Cuba.

Por qué importa

¡Importa mucho! Esto no es solo la ida de dos atletas; es el dinero de su familia, la comida en la mesa. Es el sueño de ver a Cuba brillando en Los Ángeles 2028, esfumándose como humo.

Es la prueba de que nuestro talento, el que se forja con esfuerzo, se sigue yendo porque no encuentra respaldo en su propia tierra. ¿De qué sirve tener campeones si no se les paga lo justo?

Qué dicen las partes

¿Y los de arriba? ¡Silencio sepulcral! El INDER y la Federación de Voleibol se tragaron la lengua. Ni una palabra, ni una disculpa, ni un "ahí viene la plata".

Mientras tanto, el pueblo que los vio triunfar, habla: "Siempre es lo mismo, el Estado no valora lo que tiene". Con su partida, los atletas gritan más alto que cualquier comunicado oficial.

Qué viene ahora

Ahora, la pelota está en el aire, pero no para un remate cubano. ¿Qué pasará? Seguramente, el éxodo seguirá. Otros ajedrecistas, boxeadores, peloteros, ya han abierto el camino y muchos más vendrán.

El sistema deportivo cubano sigue mostrando sus fallas, y mientras no pongan la casa en orden, seguiremos contando historias de talentos que se van buscando un futuro digno, un futuro que aquí no les llega.

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