¿¡Candela Máxima en Cuba!? Obispos se quedaron: ¡El Vaticano que espere!
Los obispos cubanos aplazaron su viaje al Vaticano. La isla está tan mala y la situación tan tensa que prefirieron quedarse, temiendo un despelote social grande.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas el panorama: la jerarquía católica de Cuba le hizo la cobra al Vaticano. ¡Sí, aplazaron su viaje de “ad limina” que tenían ya montado!
Resulta que la candela en la isla está tan fuerte que los obispos dijeron: “¿Nos vamos a ir ahora, con el rancho ardiendo? ¡Ni pensarlo!”
Dónde y cuándo
Esto pasó en Cuba, ahora mismo, en pleno febrero de 2026. Tenían que estar en el Vaticano del 16 al 20, rindiéndole cuentas al Papa como es la tradición.
Pero desde el 12 de febrero, el Secretariado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba soltó la noticia. Dijeron que la cosa está que arde y que no se podían ausentar de la tierra en este preciso momento.
Por qué importa
¡Esto no es un chismecito cualquiera! Es una señal clarísima de lo mal que están las cosas en Cuba. Imagínate que hasta los obispos, que suelen ser más discretos, reconocen públicamente que hay un “aumento de la inestabilidad e incertidumbre”.
La falta de luz, la gasolina que no aparece por ningún lado, el transporte paralizado y los servicios básicos por el suelo tienen a la gente con la soga al cuello. Esto es serio porque la Iglesia se queda al lado del pueblo cuando más quema.
Qué dicen las partes
Los obispos, que ya venían soltando algunas perlas, el 31 de enero habían advertido que la cosa podía acabar en un “caos social y violencia”. Es decir, que no estaban de brazos cruzados, ya venían oliendo el peligro.
Y mira qué curioso, hasta el Papa León XIV, desde Roma, mandó un mensaje de preocupación el 1 de febrero. Pidió diálogo y la protección de la Caridad del Cobre, porque la tensión entre Cuba y Estados Unidos lo tiene inquieto. México, Chile y Rusia han mandado alguna ayudita, pero la gente sabe que eso es como una gota en el mar para la crisis que hay.
Qué viene ahora
Ahora, lo que viene es estar pegados a la radio bemba. La Iglesia, en vez de ir a Roma, se queda aquí, cerquita de la gente, lo que dice mucho. Eso significa que la cosa está tan complicada que los pastores no quieren dejar a sus ovejas solas en medio del temporal.
Habrá que ver qué pasa con la gasolina, con la comida, con la luz. La situación está en un punto que puede dar un vuelco en cualquier momento. ¡Nadie se quiere perder el final de esta telenovela!