¡Candela en la Granja! Mayabeque en llama y los bomberos, ¿de paseo?
Un incendio de maleza puso en jaque una granja avícola y viviendas en San José de las Lajas, Mayabeque. La gente pregunta: ¿dónde están los bomberos?
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas qué bochinche se armó en Mayabeque! Resulta que, de un momento a otro, la maleza seca cogió candela cerca de la Granja Avícola “La Leyva”, por San José de las Lajas. Eso se extendió como chisme de barrio, poniendo a correr a todo el mundo.
El fuego no solo amenazaba con echar abajo la granja, con todos sus pollos y su producción, sino que las llamas empezaron a lamer los alrededores, cerquita de las casas y otras fincas. Imagínate el susto de la gente viendo ese humo y el calorón.
Dónde y cuándo
Esto ocurrió en San José de las Lajas, provincia de Mayabeque, justo en la Granja Avícola que le dicen “La Leyva”. Fue por la tarde, un día de estos recientes, cuando el sol castigaba y el suelo estaba más seco que un boniato al sol.
Con tanta maleza amontonada y el terreno seco por la falta de lluvia, la candela encontró su fiesta. La gente de por ahí, los vecinos, empezaron a ver cómo las llamas se hacían grandes, y el miedo empezó a picar.
Por qué importa
Este asunto es grave porque, pa’ empezar, ¡son pollos, comida que tanta falta hace! Si la granja se quema, es un golpe duro para la economía y para el plato de la gente.
Además, no es solo la granja. Las casas de los vecinos estaban en peligro, y eso ya es otra cosa. Pero lo peor es que esto de los incendios de maleza en Mayabeque ya se está volviendo la historia de nunca acabar cada vez que hay sequía, y a nadie le gusta esa película.
Qué dicen las partes
Por lo que se sabe, los vecinos fueron los que pegaron el grito en el cielo. Mandaron fotos y videos a “La Tijera News” y a las redes, preguntando: ¿dónde está la ayuda? Denunciaron que nadie aparecía y que la información oficial era un misterio.
Hasta ahora, ni un alma ha dicho oficialmente qué pasó ni quién está al frente de la situación. Se habla, se murmura, pero nadie da la cara. Ni los bomberos se veían por ningún lado, según la gente.
Qué viene ahora
Ahora, lo que se espera es que alguien ponga coto a esto. Este bochinche de la candela es un recordatorio de que no se puede dejar la maleza crecer a la loca y que hay que estar listos para cuando el fuego decida visitar.
Ojalá esto sirva para que las autoridades y la gente del campo se pongan de acuerdo. Hay que limpiar los solares, tener un plan de respuesta y, sobre todo, que la información fluya, que la gente sepa qué hacer. ¡A ver si la cosa no se repite!