¡Candela en la Gaceta Oficial! ¿La basura se prendió sola o la ayudaron?

En Centro Habana, un basurero enorme frente a la Gaceta Oficial se prendió en llamas tras semanas sin recogida. El humo tóxico y el bochinche tienen a la gente con el grito al cielo, mostrando un grave problema.

Qué pasó

¡Ay mi madre, tremendo bochinche que se armó en Centro Habana! Resulta que un basurero, de esos que crecen y crecen hasta parecer montañas, cogió candela. Se incendió con furia frente a las narices de la mismísima Gaceta Oficial.

La gente ya estaba harta de ver aquel monstruo de podredumbre. Las semanas pasaron, los camiones de la basura brillaron por su ausencia, y de repente, ¡fuego! El humo negro cubrió el cielo, como si el propio aire protestara.

Dónde y cuándo

La escena del crimen, o más bien del "desespero encendido", fue en la esquina de Escobar y San José. Estamos hablando de Centro Habana, mi gente, ¡una zona con más gente que un juego de pelota! Y lo peor, justo ahí, pegadito a la sede de la Gaceta Oficial de la República de Cuba.

Esto no fue hace un siglo, no. Fue este martes 22 de febrero de 2026. Imagínate, un lugar de tanto trajín, de gente y carros, convertido en un foco de humo denso y mal olor. ¿Y la policía? Bueno, la segunda unidad está a una cuadra, en Dragones y Escobar, pero dicen que ni se inmutaron al principio. ¡Pa' que tú veas!

Por qué importa

Esto no es un chismecito de poca monta, no. Esto es la cara de una ciudad que se está cayendo a pedazos, empezando por lo más básico: los servicios públicos. ¿Cómo es posible que frente a una institución tan "importante" tengamos semejante desastre?

Este incendio es el grito de la gente. Es el desespero de vivir entre la mugre, con los olores penetrantes y las plagas. No es solo un fuego, es un síntoma de que el sistema hace rato que no da pie con bola. Es la muestra de que el abandono se ha normalizado en nuestras calles.

Qué dicen las partes

Los vecinos, claro, están que trinan. Llevaban semanas viendo cómo la basura crecía y nadie venía a recogerla. Había de todo: restos de comida, plásticos, escombros. Aseguran que el olor era insoportable y que ratones e insectos campaban a sus anchas.

¿Y las autoridades? Pues siempre la misma cantaleta: "escasez de combustible", "camiones rotos", "problemas de logística". Pero la realidad es que a la hora del fuego, los bomberos se tomaron más de dos horas en llegar. ¡Más de dos horas con la humareda tóxica cubriendo las calles!

"Unos dicen esto, otros dicen aquello, pero la verdad es que la gente sigue sufriendo la misma calamidad de siempre", comenta un transeúnte.

Los especialistas de salud ambiental ya avisaron: quemar plásticos y porquerías en medio de la ciudad es un veneno puro, libera partículas que te pueden enfermar de verdad. Imagínate eso en un barrio tan apretado como Centro Habana.

Qué viene ahora

Pues lo que viene ahora, si no se le busca una solución de verdad, es más de lo mismo. Esta película ya la hemos visto en otros municipios de La Habana, donde la basura acumulada termina en hogueras improvisadas.

La crisis de los servicios no va a desaparecer por arte de magia. Lo que queda es ver si el pueblo sigue aguantando o si el desespero colectivo encuentra otras formas de hacerse sentir. Habrá que seguir con el ojo puesto en estas esquinas, porque la basura no perdona, y el fuego, parece, tampoco.

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