¡Bochinche con la ayuda de México: ¿Solo para unos poquitos?!

La ayuda humanitaria de México, cargada de comida y productos de higiene, ¡solo se repartirá en cuatro provincias y un municipio de Cuba! El pueblo está que arde porque el hambre es nacional, no provincial.

Qué pasó

Se armó el tremendo revuelo en la isla, mi gente, porque la ayuda humanitaria que mandó México, con tremenda cantidad de comida y productos de higiene, ¡resulta que no es para todos! El Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) salió a decir que esos víveres solo van para un par de esquinas.

Imagínense el cabreo: la cosa es que estos productos tan esperados, que venían para aliviar la escasez, se quedarán en unas pocas manos, dejando a la mayoría con la boca abierta y el estómago vacío.

Dónde y cuándo

Para que lo sepan clarito, la distribución de este "salvavidas" está limitada a La Habana, Artemisa, Mayabeque y el municipio especial de Isla de la Juventud. El anuncio lo soltaron el martes 17 de febrero de 2026, como si fuera la cosa más normal del mundo.

Los buques de la Armada mexicana trajeron más de 800 toneladas. ¡Casi nada! Había más de 500 toneladas de leche líquida, carne, arroz, frijoles, galletas, conservas de pescado y aceite vegetal, además de casi 280 toneladas de leche en polvo. Pero, ¡ay!, qué palo tan grande.

Por qué importa

Este reparto a "dedo" ha caído como un cubo de agua fría, porque la gente se pregunta con razón: "¿Es que el hambre solo existe en La Habana o en la Isla de la Juventud?". La situación de vulnerabilidad es de todo el país, no solo de unas cuantas provincias.

Esto es un reflejo más de cómo anda la cosa en Cuba: la escasez de combustible, los apagones constantes y los mercados que no dan abasto. Muchas familias están dependiendo de la caridad o de los comedores comunitarios para poder comer, así que la ayuda debería ser para todo el que la necesite.

Qué dicen las partes

El MINCIN, por su parte, se limitó a informar la decisión vía Facebook, sin dar muchas explicaciones de por qué la ayuda no se reparte por igual. Parece que se les olvidó que la conectividad en Cuba es un lujo y que no todo el mundo está pendiente de las redes sociales para enterarse de dónde llega el plato de comida.

La población, por otro lado, está usando las redes para desahogarse. Frases como "El hambre es nacional, no por provincias ni municipios" o "Vulnerables somos todos, estamos vivos de milagro" son el pan de cada día. Organizaciones como Food Monitor Program han documentado cómo la gente se las inventa para sobrevivir con comidas comunitarias.

Qué viene ahora

Aunque la llegada de estos productos alivia un poquito la situación en las zonas privilegiadas, el escepticismo es grande. La gente se pregunta si estas ayudas servirán de algo en un país donde la precariedad y la desigualdad en la distribución estatal son la tónica.

Habrá que ver cómo se maneja esto en los próximos días y si el gobierno recapacita para extender la ayuda a otros territorios. Por ahora, el bochinche sigue en la calle y la barriga, en muchos casos, vacía.

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