¡A correr se ha dicho! El transporte en La Habana te deja en la lona
La Habana está en candela con el transporte: gasolina escasa y precios por las nubes. La gente a pie o pagando lo que no tiene, ¡un bochinche!
Qué pasó
Oye esto pa' que veas el despingue que hay con el transporte. La gasolina y el diésel están más perdidos que la cartera de un guajiro. Aquí en La Habana, esto ha puesto las tarifas por el cielo, dejando a medio mundo sin poder moverse.
Los taxis particulares, que antes eran un lujo, ahora son una fantasía. Te cobran entre 450 y 600 pesos cubanos por una esquinita. Si quieres ir más lejos, prepárate a soltar más de 1.000 pesos, ¡una salvajada que no hay quien la pague con un salario normal!
Y no solo eso, mi gente. Las guaguas, que son un mito urbano, brillan por su ausencia. La gente está caminando kilómetros bajo el sol de la calzada, con el agua al cuello y las piernas pa'l arrastre. Hasta los triciclos y los porteadores, que siempre se las arreglan, han triplicado sus precios porque el combustible está como el oro.
Para los que tienen que viajar entre provincias, la cosa es peor. Un pasaje puede llegar a los 30.000 CUP. Es como si te dijeran: "¡Quédate en tu casa y sueña con ver a la familia!".
Dónde y cuándo
Esto está pasando aquí mismo, en La Habana, en pleno febrero de 2026. La cosa es en la calle, en las colas, en las esquinas donde antes uno cogía un almendrón.
Los chismecitos y los lamentos circulan por las redes sociales y en publicaciones como Martí Noticias. Miles de trabajadores y estudiantes son los que más sufren este calvario día a día.
Por qué importa
Esto no es un chismecito de poca monta, no. Esto es un golpe bajo a la vida de la gente. Imagínate no poder ir al trabajo, a la escuela, o ver a tu abuela en el otro barrio porque el transporte te sale más caro que un boleto a la luna.
Muchos están diciendo que esto se parece al Período Especial. ¡Ay, mamá, solo con oír eso ya uno sabe que la cosa está fea! La gente se acuerda de la escasez de los 90 y se le pone el pelo de punta. Esta situación impacta desde el bolsillo hasta la productividad, dejando a la economía doméstica en jaque.
Qué dicen las partes
La gente en la calle está que trina. Por Facebook, uno comenta: "¡Es imposible trasladarse, el transporte colapsó y todo subió de precio!". La desesperanza se respira en el ambiente, y no es para menos.
Los cubanos están reorganizando sus vidas, llegando tarde a compromisos y hasta dejando la escuela presencial. Piden a gritos que el gobierno ponga orden, pero hasta ahora, silencio administrativo, mi socio.
Qué viene ahora
Ahora toca esperar a ver qué pasa. La gente sigue con la expectativa de que aparezcan soluciones para que la ciudad no se paralice del todo. Pero si la cosa sigue así, este colapso del transporte va a dejar la crisis social y económica de La Habana más honda de lo que ya está.
Hay que estar al tanto, porque esta película todavía no tiene final. La movilidad mínima es crucial, y sin ella, el bochinche está garantizado y la vida, cada día, más cuesta arriba.