¡Ay, qué relajo! ¡Cubanos 'fantasmas' cobrando sin trabajar en Honduras!

Un tremendo bochinche sacude Honduras: descubrieron que cubanos y venezolanos estaban en la nómina de la Secretaría de Infraestructura, ¡cobrando sin dar ni golpe ni aparecerse por el trabajo!

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el tremendo relajo que se ha armado en Honduras! Resulta que la Secretaría de Infraestructura y Transporte, la SIT, está en el ojo del huracán por un escándalo de corrupción que tiene a todo el mundo hablando. Se descubrió que en las planillas oficiales aparecían cubanos y venezolanos como si fueran empleados. ¿El detalle? Ni aparecían por el trabajo, ni vivían en el país, ¡y mucho menos desempeñaban función alguna!

Imagínate, cobrando sin sudar una gota. Esto salió a la luz gracias a un censo institucional que se puso las pilas para ver quién trabajaba de verdad y quién era puro cuento. Y cuando empezaron a chequear, ¡zas!, saltaron las inconsistencias como si fueran chinches en un colchón viejo.

Dónde y cuándo

Este bochinche gordo está sucediendo ahora mismo en Honduras, específicamente en la dichosa Secretaría de Infraestructura y Transporte. El ministro, Aníbal Ehrler, fue el que echó el cuento, contando que el plan salió a flote con el censo para ver si la gente realmente estaba donde debía estar, en las oficinas o en las obras.

Aunque no dieron nombres ni cifras exactas de momento, los medios de allá, como el periódico La Tribuna, ya están chismeando que algunos cubanos estaban en la nómina ¡sin tener ni contrato legal! Y esto no es cosa de ahora, no, parece que el "negocio" de los trabajadores fantasma llevaba años, como si fuera una tradición.

Por qué importa

Esto importa, y mucho, mi gente, porque al final del día es el dinero del pueblo el que se está yendo por el caño. Esa Secretaría se encarga de las carreteras, ¡más de 2 mil kilómetros de red vial nacional!, y si la plata se la llevan los fantasmas, ¿quién arregla los baches?

Además, esto le da un golpe duro a la confianza. Si se sabe que la cosa es así de floja, ¿cómo va uno a creer que las instituciones están haciendo su trabajo? Es una muestra de cómo la falta de supervisión y el descontrol abren la puerta a que cualquiera se cuele y se lleve lo que no es suyo, sean de aquí o de allá.

Qué dicen las partes

El ministro Aníbal Ehrler ha estado dando la cara, reconociendo que la cosa está fea con todas esas "inconsistencias" que encontraron. Él mismo ha dicho que esto va a servir para recopilar pruebas y darle su merecido a quien se lo busque, y de paso, poner la casa en orden.

Por el lado de la prensa local, han estado echando más leña al fuego, confirmando que la movida no es solo de ahora y que la falta de control ha sido histórica, sobre todo por aquello de subcontratar y tercerizar servicios. Vamos, que la cosa estaba como "agua de estanque", sin movimiento y llena de bichos.

Qué viene ahora

Pues lo que viene es que el ministro ya mandó a cerrar temporalmente unas oficinas en un barrio llamado La Bolsa, y metieron equipos de auditoría y control interno para ponerle el ojo a todo el mundo. Además, pusieron un protocolo nuevo: ¡a firmar la entrada a las 9 de la mañana religiosamente!

Ehrler dejó claro que lo que quieren son empleados que suden la camiseta, técnicos que resuelvan, no gente que caliente el puesto y cobre sin hacer nada. El informe final de esta auditoría va derechito al Ministerio Público, que decidirá si aquí hay delitos de fraude, abuso de autoridad, malversación o falsificación de documentos. Así que, ¡a esperar la candela que se viene!

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