¡Ay, mi madre! ¡La Luna nos delató! Cuba se apaga y se ve desde allá arriba

Desde el espacio, las luces de Cuba están más tenues. Satélites gringos revelaron que varias ciudades brillan hasta un 50% menos, confirmando que la corriente es un lujo que se nos va.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el bochinche que nos traen desde allá arriba, desde el espacio! Resulta que unos satélites gringos, de esos que andan mirando pa’ abajo, se dieron cuenta de algo que aquí en la tierra ya sentíamos en el pellejo: a Cuba se le está yendo la luz, ¡y se ve desde lejos!

Unos tipos de Bloomberg analizaron las fotos y ¿qué crees? Dicen que la intensidad de la luz por las noches en nuestras ciudades ha bajado hasta un 50%. ¡La mitad de la claridad que teníamos antes se esfumó! Es como si a media isla le hubieran quitado el bombillo de repente.

Dónde y cuándo

No es un cuento viejo ni un chisme de la esquina de hace dos años. Esto es fresquecito, de enero de 2026, comparado con el promedio de 2017 a 2022. Y las ciudades que más se ven en penumbra, las que más gritaron "¡Apagón!", son Santiago de Cuba y Holguín.

Imagina que antes, desde el espacio, se veían sus calles bien iluminadas, como un mapa de lucecitas. Ahora, dicen los que saben de esto, que se ven opacas, casi oscuras. Es como si una sábana negra le hubiera caído encima a la ciudad justo cuando el sol se esconde.

Por qué importa

Esto no es solo un capricho de los satélites o una cuestión de estética para las fotos. ¡Esto es el día a día del cubano, que se nos va por el sumidero! La falta de luz significa que no hay corriente, y sin corriente, ¿qué haces? Se te calienta la comida, no puedes estudiar, los hospitales sufren, la guagua no pasa.

Es un reflejo clarito de que la electricidad, ese invento tan necesario, anda de capa caída en el país. Años sin meterle mano a las plantas, sin invertir un quilo, y de repente, ¡zas!, se rompe una línea en Matanzas y nos deja a oscuras en La Habana. ¡Como si fuera un dominó de problemas!

Además, el petróleo, el "oro negro" que le da vida a esas plantas, anda escaso. Nos tienen bloqueados los barcos, nos cierran las llaves de afuera y, ¿qué pasa? Que el 60% del crudo que necesitamos no llega. Sin combustible, no hay generación, y sin generación, ¡a prender velas o a usar el abanico a mano!

Qué dicen las partes

Bueno, el gobierno, como siempre, tiene que buscarle la vuelta. Han empezado a recortar por todos lados: menos guaguas, menos horas de trabajo en las oficinas del Estado, hasta la gasolina la racionan. Esas son las medidas "de emergencia" que nos tocan para capearse este temporal.

La gente, por su parte, ¡ni qué decir! Con los apagones a la orden del día, las quejas se oyen por todas las esquinas. Unos hablan de buscar soluciones, otros de aguantar, pero la verdad es que la vida se ha puesto bien difícil con esta penumbra constante.

Qué viene ahora

¿Qué podemos esperar? Pues si la cosa sigue así, más oscuridad. Esta bajada de luz vista desde el cielo no es un chiste, es la señal más clara de que la crisis energética es profunda y gorda. No es un problemita técnico, es un colapso que pide soluciones de raíz, ¡y rápido!

Hay que ver si se logra invertir, si llega el combustible, si se arreglan las termoeléctricas que dan más dolores de cabeza que un familiar metido en un problema. Por ahora, lo que toca es estar atentos, porque millones de cubanos siguen viviendo, y a veces durmiendo, a la luz de la luna… o de ninguna.

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