¡Vecinos de Centro Habana cogen al ladrón que se llevó hasta los platos de Maikel!
Un pillo en Centro Habana vació la casa de la familia de Maikel cerca del Barrio Chino. ¡Se llevó hasta los platos! La policía lo detuvo, recuperando parte del botín.
Qué pasó
¡Atención, atención! Agárrate de la silla porque te voy a contar un bochinche que tiene a Centro Habana con los pelos de punta. Resulta que un vivo, de esos que no respetan ni la casa ajena, le metió mano a una vivienda cerca del famoso Barrio Chino.
La casa, que es de la familia de un tal Maikel, estaba solita unos días porque sus dueños tuvieron que salir por unos problemas personales. Y el pillo, que no pierde el tiempo, aprovechó el viaje para hacer de las suyas.
Forzó puertas y ventanas, y se llevó todo lo que pudo: electrodomésticos, la vajilla completica, ropas… ¡hasta un reguero de cosas que tenían valor! Y por si fuera poco, dejó un desastre en la vivienda.
Dónde y cuándo
Esto ocurrió en el municipio de Centro Habana, en un barrio de esos que son puro sabor, cerquita del emblemático Barrio Chino. La gente comenta que fue hace unos días, justo cuando la familia de Maikel tuvo que ausentarse.
Imagina el ambiente: la calle caliente, el bullicio de siempre, pero con ese toque de tensión que dejan los chismecitos y las noticias malas. La cosa fue entre vecinos, en esas calles donde todo el mundo se conoce y se sabe lo que pasa.
Por qué importa
Esto importa, mi gente, porque ya uno no sabe dónde meter la cabeza. La gente del barrio está que trina, porque estos robos se están volviendo el pan nuestro de cada día, sobre todo si la casa se queda sin gente un par de días.
Es la misma historia de siempre: la crisis aprieta, la escasez hace de las suyas y la gente siente que nadie los protege. Te roban y, ¿qué pasa después? Parece que la ley no muerde como antes, y eso da tremenda rabia.
Qué dicen las partes
La noticia, que la soltó el perfil Cuba Denuncia con el chisme fresco de los vecinos de Dragones, cuenta que la Policía se movió rápido, ¡eso sí! Desde la estación de Zanja se armó un operativo.
Gracias a eso, recuperaron una parte de lo robado y le echaron el guante al presunto delincuente. Pero, ¡ojo!, las autoridades no han soltado prenda oficial: ni quién es el detenido, ni qué va a pasar con él, ni el listado completo de lo que apareció.
Y la gente, los de a pie, no paran de comentar que la impunidad se huele en el aire. Dicen que denuncian, pero que los resultados son pocos claros, dejando una sensación de desamparo que no es normal.
Qué viene ahora
Ahora mismo, el caso sigue en la olla, cocinándose a fuego lento en la investigación policial. Lo que sí está claro es que la gente de Centro Habana y de toda la isla está pidiendo a gritos un cambio.
Quieren más transparencia, que la ley se aplique sin contemplaciones y que se pongan las pilas con las medidas para frenar esta ola de robos. No es un secreto que la preocupación por la seguridad en el barrio es cada vez mayor.