¡Tremenda bronca! ¿Una monja mandó a concentrarse y largarse?
Sor Nadieska Almeida, una monja cubana de fuerte carácter, criticó duramente al gobierno, exigiendo libertad y que se enfoquen en el pueblo.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! La Sor Nadieska Almeida, esa monja que no tiene pelos en la lengua, volvió a encender la candela. Les cantó las verdades a los que mandan, sin miedo y con mucha chispa.
Con su frase "Concéntrense en el objetivo", denunció que el pueblo está agotado. Afirmó que el gobierno anda despistado, ocupado en otras cosas mientras la gente sufre. ¡Se armó un revuelo! Cuando la verdad sale a la luz, siempre hay quien se alborota.
Dónde y cuándo
Esta noticia viene del lunes 16 de febrero de 2026. Sor Nadieska, de las "Hijas de la Caridad", soltó esta bomba en un escrito que voló por las redes. Fue un grito que se escuchó desde el balcón de La Habana hasta el último rincón de la isla.
Todo esto, en medio del ajetreo diario y la tensión que se respira en Cuba. Ella, con su valentía, puso el dedo en la llaga, donde el ambiente ya estaba que ardía.
Por qué importa
¿Y por qué es tan importante lo que dice una monja? ¡Pues porque no es cualquiera! Es una voz que representa a muchísimos cubanos que no se atreven a hablar. La hermana Sor Nadieska señaló la represión constante y la falta de libertad de expresión.
Preguntó a todos, sin rodeos: "¿Hasta cuándo vamos a aguantar estos abusos?". Y a los de arriba, les exigió: "¡Aterricen ya en la realidad de este pueblo que no aguanta más!". Su mensaje es profundo, porque viene de alguien que de verdad se la juega.
Qué dicen las partes
Sor Nadieska, con la fe y la verdad por delante, dice que el gobierno está "desconcentrado" de lo que importa. Afirma que gastan energía en "reprimir, castigar y encarcelar" a quienes piensan diferente. Eso, en lugar de solucionar los problemas de la gente.
Mientras tanto, ¿qué pasa en la calle? Universidades cerradas, hospitales en la mala y familias luchando por el pan. Y lo más chocante, según ella, es que prometen libertad, pero al día siguiente ¡meten gente presa! Es una contradicción que salta a la vista.
Qué viene ahora
Después de este sermón que sacudió a muchos, la cosa queda en el aire. ¿Harán caso a la monja y se pondrán las pilas? ¿O esto será un bochinche más que se olvida con el tiempo?
Lo que sí está claro es que la pregunta de la libertad de expresión ya está sembrada. Sor Nadieska no se rinde. Ella sueña con "una Cuba digna, libre, que vuelva a sonreír", sin tener que vivir de migajas. Así que, mi gente, a estar pendientes. Este cuento, aunque ya se contó, todavía no se acaba.