¡Lis Cuesta soltó el "Cuba Libre" y la candela se encendió en la web!
En plena crisis de apagones y miseria, Lis Cuesta publicó un "¡Viva Cuba Libre!". La gente lo tomó como un chiste de mal gusto, desatando la polémica.
Qué pasó
Para arrancar, ponte pilas con este chismecito caliente. Lis Cuesta, la mismísima doña del presidente, se apareció en las redes soltando un "¡Viva Cuba Libre!" como si tal cosa.
Pero ojo, no fue un grito cualquiera. Lo hizo con un video del Movimiento Juvenil Martiano y todo, pa' dejar claro el mensaje.
La jugada viene justo cuando la gente está que no se aguanta. Imagínate, sin luz a cada rato, la miseria apretando el buche y la gente botada pa' la calle en busca de cualquier cosa.
Por eso, este "grito de libertad" no cayó muy bien. Pa' muchos, fue como echarle sal a una herida abierta, un gesto que encendió la pólvora en los comentarios de la web.
Dónde y cuándo
La candela se armó hace poquito, por allá por febrero del 2026. Todo el bochinche estalló en las redes sociales, específicamente en X, que antes era Twitter.
Lis Cuesta, por su posición al lado del "gobierno de arriba", le da más peso a lo que suelta. Eso mismo es lo que hace que cada palabra suya, o cada post, se convierta en una polémica.
Mientras tanto, en la isla, el ambiente estaba de pura tensión y hartura. Los apagones que no terminan, la cartera vacía y la gente con un pie fuera del país por la situación.
Por qué importa
¡Ay, mi madre! Esto importa porque en Cuba, "Cuba Libre" no es solo una frase bonita sacada de los libros de historia. Hoy, pa' la gente de a pie, esa expresión significa otra cosa bien distinta.
Para miles de cubanos, gritar "Cuba Libre" ahora es pedir libertad de verdad. Es reclamar elecciones que valgan, pluralismo político y que no haya un solo gallo en el gallinero.
Entonces, que alguien tan cercano al gobierno use esa frase sin reconocer el contexto actual de crisis, suena a burla. Es como querer tapar el sol con un dedo y desviar la atención de lo que realmente duele al pueblo.
Qué dicen las partes
Por un lado, la postura oficial, esa que se lee entre líneas con el mensaje de Cuesta, es clara. Para ellos, pedir ayuda de afuera es como "entregar la soberanía del país".
Quieren hacer ver que los que piden apoyo internacional son unos "traidores" a Martí y a la patria. Además, insisten en una distinción mañosa: "derecho a pensar" pero no "libertad de pensamiento", que es una forma elegante de decir que puedes pensar, pero hasta donde ellos quieran.
Pero del otro lado, el pueblo y la oposición gritan que esto es pura hipocresía. ¿De qué libertad se habla si no hay libertades básicas, si disentir cuesta caro y si las vías internas para el cambio están trancadas? Ellos ven la frase como una apropiación descarada.
Qué viene ahora
Pues ahora, lo que se espera es que la gente siga con el tema, masticando esa frase que pica y se extiende. La discusión sobre qué significa "Cuba Libre" de verdad seguirá calentita en la calle y en las redes.
Lo que está en el aire es si el gobierno va a seguir con la misma canción de siempre. O si, por fin, va a ponerle oído a las demandas del pueblo que grita por soluciones, y no solo por consignas vacías.
Hay que estar pilas, porque estas cosas, aunque parezcan solo chismecitos de balcón, son el reflejo del descontento que hierve por debajo de la olla. Y eso, mi gente, siempre trae cola.