¡Alerta máxima! ¡El yuma anda volando minitrones nucleares por los aires!

El ejército de EE. UU. ha transportado por aire un reactor nuclear miniatura, un paso inédito. Este "minitrón" es parte del plan de Trump para impulsar la energía atómica y promete abastecer 5.000 viviendas.

Qué pasó

Oye esto, ¡que te vas de espalda! Resulta que los gringos, sí, esos mismos, acaban de hacer una cosa que nunca antes se había visto: transportaron un reactor nuclear chiquitico, de esos que llaman "minitrones", ¡por el aire! La cosa fue tan secreta y tan montada que parece sacada de una película de espías.

Esto es parte de un plan del Presidente Donald Trump para meterle más cabeza a la energía atómica, y el reactor, que se llama Ward 250, lo hizo una empresa llamada Valar Atomics. Imagínate tú el trajín, moviendo semejante cacharro por las nubes.

Dónde y cuándo

La operación, que fue un desbarajuste logístico serio, consistió en llevar las piezas de ese reactor desde California hasta la Base Aérea Hill, que está en Utah. Para eso, echaron mano de nada menos que tres aviones militares C-17, unos aparatazos que te dejan con la boca abierta.

Según lo que cuenta el chismoso, digo, el reporte de The Wall Street Journal, todo esto pasó con una seguridad que ni te cuento, sin el combustible nuclear a bordo, claro está, y con un montón de gente importante mirando: desde el Pentágono hasta el Departamento de Energía, pasando por empresarios y hasta periodistas. ¡Todo el mundo quería ver el show!

Por qué importa

Ahora tú dirás, ¿y a mí qué me importa un reactorcito volador? Pues mira, mi gente, esto es tremendo relajo porque con estos mini-reactores, dicen que se puede llevar corriente a lugares donde ni te imaginas, como bases militares lejanas o pueblitos perdidos en el monte, donde la luz llega de milagro.

Además, la gente que está a favor de esto jura que son más baratos y se instalan en un dos por tres. Pero ¡ojo! Hay otros que andan con la mosca detrás de la oreja, porque dicen que están corriendo demasiado con las aprobaciones de estos diseños, que todavía no se han probado de verdad y que podrían tener sus riesgos. ¡Imagínate la polémica!

Qué dicen las partes

Los que defienden la idea, la venden como la solución del futuro: energía segura, que no se acaba y que se puede poner donde sea. Dicen que con su combustible especial TRISO y un sistema que lo enfría con helio, son más estables y más seguros que los reactores viejos. ¡Una maravilla, según ellos!

Pero los que tienen el ceño fruncido, esos que ven las cosas con lupa, avisan que hay que ir con calma. Advierten que apurar los trámites para estas máquinas nuevas, que no se han probado en el campo de batalla real, podría traer problemas. Piden que haya reglas claras y que la gente que no está metida en el negocio los revise bien.

Qué viene ahora

Este Ward 250, que al principio va a trabajar con 250 kilovatios, pero que la empresa promete que puede llegar a cinco megavatios, ¡lo suficiente para prenderle la luz a unas 5.000 casas!, ahora empieza su etapa de prueba. Es decir, lo van a poner a sudar la gota gorda a ver si de verdad funciona como dicen.

Y como si fuera poco, todo esto se enmarca en la promesa de Trump de tener tres de estos reactores modernos funcionando antes del 4 de julio, para que vean que él no juega. Así que prepárense, que el show apenas comienza y este bochinche de la energía atómica tiene tela por donde cortar.

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