¡Terremoto en Siboney! ¿Bici aplastá o caída libre? ¡Santiago en vilo!
Un drama sacude la Carretera de Siboney en Santiago. Un ciclista falleció y nadie sabe a ciencia cierta cómo ocurrió el choque. ¡La ciudad está en boca de todos con este chisme amargo!
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que te enteres del revolico que se armó en Santiago! La Carretera de Siboney, esa que siempre está movida, se convirtió en escenario de un dolor de cabeza, de esos que te dejan con la boca abierta y el corazón en la mano.
Resulta que un paisano, montado en su bicicleta eléctrica, terminó la jornada de la forma más trágica. Un accidente fatal, de esos que te hacen pensar dos veces antes de salir a la calle.
Dónde y cuándo
La cosa fue este lunes por la tarde, justo ahí, cerca del Parque de Diversiones de Santiago de Cuba. Ya te imaginas el sol bajando, la gente yendo y viniendo, y de repente, el estruendo.
El lugar, en un abrir y cerrar de ojos, se llenó de curiosos, de la policía motorizada, de ese aire espeso que solo traen las desgracias. Un momento que marcó la tarde en una de las vías más transitadas.
Por qué importa
Este suceso, mi gente, no es un chisme más de barrio. Esto nos cae encima a todos, porque nos pone a pensar en el peligro que uno corre cada vez que pisa la calle.
Es el cuento de nunca acabar: camiones grandes, bicicletas eléctricas que andan como voladores y una infraestructura que, digámoslo claro, no da abasto. Una familia santiaguera está de luto, y eso sí que importa.
Qué dicen las partes
Aquí la cosa tiene dos caras, como moneda tirada al aire. Unos juran y perjuran que al pobre ciclista se lo llevó por delante un camión, ¡puf!, y lo dejó en el mismo lugar.
Pero otros, los que vieron o los que creen saber, dicen que el hombre se cayó solito, sin que ningún camión le pasara por encima. Las autoridades, con la policía y todo el aparato, están buscando la verdad, recogiendo testimonios, pero hasta ahora, ¡nadie suelta la prenda oficial!
Qué viene ahora
Por ahora, lo que queda es la intriga y la espera. La zona sigue acordonada, los policías con sus libretas, y el pueblo con la pregunta en la boca: ¿qué fue lo que realmente pasó?
Toca esperar el informe, ese que al final dirá si fue el camión, la mala suerte o qué. Mientras tanto, la carretera de Siboney seguirá siendo testigo de que la vida, a veces, se nos va en un abrir y cerrar de ojos, y que la seguridad vial sigue siendo un tremendo dolor de cabeza para todos.