¡Bochinche gordo! ¿Los cubanos de Guantánamo? ¡Los devolvieron como paqueticos!
Casi cincuenta cubanos, enviados a Guantánamo para una supuesta deportación, regresaron a EE.UU. en un giro inesperado, sembrando confusión y angustia entre sus familias.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! Un grupo de casi cincuenta cubanos, que los habían mandado para la Base Naval de Guantánamo con bombo y platillo, con la idea de echarlos pa’ Cuba, ¡pues resulta que no! Dieron la vuelta, como croqueta en sartén caliente, y ahora están de nuevo en los Estados Unidos.
La gente no entiende nada, las familias están con el alma en un hilo, y hasta los abogados se jalan los pelos. Esto fue un enredo de esos que se cuentan en la cola del pan, pero con un drama que ni de novela. ¡Tremendo bochinche!
Dónde y cuándo
Mira, estos hombres, la mayoría entre 20 y 50 años, fueron a parar primero a esa base militar famosa en Guantánamo, ¿sabes cuál? Esa misma. Se suponía que de ahí los metían en un avión para Cuba. Pero no, cambiaron el rumbo y los trajeron de vuelta a la tierra del Tío Sam.
Ahora mismo, la mayoría de ellos están metidos en el Centro Correccional de Adams County, allá en Mississippi. Y para colmo, a uno de ellos lo tuvieron que llevar a Houston porque se puso malo y necesitó médico. La cosa fue hace poco, en febrero de 2026, y el ambiente está que arde.
Por qué importa
Esto importa, ¡y mucho!, porque aquí no estamos hablando de números, sino de gente. Gente que tiene familia, sueños, y que ahora están en la misma encrucijada que antes. Unos dicen que esta movida fue para asustar a los que piensan venirse, para decirles: "¡Mira que te podemos mandar a Guantánamo y luego de vuelta!".
Además, imagínate la angustia de esas madres y esposas que esperaron horas en los aeropuertos de Cuba, convencidas de que sus hijos y maridos llegaban, ¡y nada! Es un golpe bajo, una burla al sufrimiento que nadie merece. Esto es un mensaje feo, que dice que con la vida de los migrantes se juega al ajedrez.
Qué dicen las partes
Por un lado, las autoridades de Seguridad Nacional decían que algunos de estos cubanos tenían "antecedentes serios", y por eso Cuba no los quiere ni en pintura. Eso de tener broncas con la ley es un problema viejo para las deportaciones. Pero, ¡ojo!, los familiares y abogados no se quedan callados.
Ellos gritan que no todos son iguales. Hay al menos seis de estos muchachos que tenían sus papeles en regla, con permiso de trabajo y hasta pidiendo asilo. Algunos hasta dijeron que sí a la deportación para salir del embrollo, ¡pensando que irían a casa, no a una base militar! El abogado Lee Gelernt, de la ACLU, lo ha dicho claro: esto fue una "maniobra política" para meter miedo, y el mensaje está llegando.
Qué viene ahora
Bueno, el panorama no está nada claro, mi gente. Los cubanos siguen presos, esperando a ver qué decide el gobierno, qué pasa con las tensiones entre países y, sobre todo, qué va a ser de ellos. La verdad es que no se sabe si los van a procesar de nuevo, si buscarán otro país que los acepte o si el lío se va a estancar por años.
Lo único seguro es que hay que seguir con el ojo puesto en este cuento, porque todavía le quedan muchos capítulos. Esto es de esos bochinches que no se acaban de la noche a la mañana, y las familias seguirán sufriendo mientras la burocracia decide. ¡Veremos qué pasa con este arroz con mango!