¡Se armó la gorda! Cuba en el caldero hirviendo con Trump echándole leña

¡Atención, mi gente! Cuba está en un aprieto histórico. Con apagones, sin gasolina y Trump apretando, el panorama está más caliente que picadillo sin sazón.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas, mi socio! La cosa en Cuba está más tensa que cuerda de violín desafinado. Llevan casi siete décadas con lo mismo, pero ahora, parece que el caldero está a punto de explotar.

La economía está en el suelo, los apagones son más viejos que la abuela, no hay gasolina ni pa' ir a la esquina y la gente está huyendo como cucaracha en candela. ¡Un desastre, te digo!

Y pa' rematar, el mismísimo presidente Donald J. Trump ha vuelto a ponerle el pie encima a la isla. Dice el New York Times que la presión está a todo meter. ¡Imagínate tú!

Dónde y cuándo

Esto está pasando ahora mismo en nuestra querida Cuba. El tiempo es de estos días, finales de 2025, y la presión viene directamente desde Washington, con el presidente Donald J. Trump y su vicepresidente JD Vance metiendo las manos.

Por las calles de La Habana se siente la tensión, en las colas se comenta el drama, y en Miami, los exiliados, esos que siempre esperan el batacazo, están con el ojo pelao. La situación está al rojo vivo, sin un litro de petróleo que valga.

Por qué importa

Mira, esto no es chiste. La falta de combustible, que es el alma de todo, tiene a la isla paralizada. Sin petróleo, no hay guagua, no hay fábrica, ni campo que se mueva. Es como querer bailar sin música, ¡imposible!

Trump les ha cerrado la llave a Venezuela y México, que eran los que mandaban el crudo. Imagínate, si Cuba solo produce el 40% de lo que gasta, el resto tiene que venir de afuera. Y ahora, ¿de dónde?

Esto le cae encima a la gente de a pie, al que necesita moverse, al que espera la comida, al que vive al día. La vida se ha vuelto un desafío más grande que el Malecón en temporal. ¡Un problema gordo, mi hermano!

Qué dicen las partes

Por un lado, Trump, que no se muerde la lengua, dice que el gobierno cubano 'está en las últimas'. Desde Florida, los del exilio, tipo Marcell Felipe del Museo Americano de la Diáspora Cubana, hasta aseguran que hay un plan para forzar el cambio antes de 2026. ¡Tremendo chisme de pasillo!

Dicen que la Casa Blanca hasta estaría dispuesta a hablar, pero si el gobierno cubano pone de su parte con cambios de verdad, como dejar que existan otros partidos o abrir la economía. ¿Tú te imaginas?

Pero del lado de La Habana, la cosa es distinta. Los altos funcionarios niegan cualquier negociación política y le llaman a la presión de Estados Unidos una 'agresión inmoral'. Pero el presidente Miguel Díaz-Canel, ese sí ha reconocido que la cosa está fea.

Ha hablado de racionar la gasolina y de buscar energía solar y eólica. ¡Ni una palabra de dónde va a sacar más petróleo! Mientras, por un lado, proponen cooperar en temas de drogas y terrorismo, y por otro, toleran los 'actos de repudio' contra los americanos. ¡Una doble cara que no hay quien la entienda!

Qué viene ahora

Ahora mismo, la pregunta del millón es: ¿qué pasará si de verdad la cosa revienta? Los líderes de la oposición están presos o fuera del país, así que no hay un candidato claro para tomar las riendas. Es como un barco sin capitán en plena tormenta.

Los que saben de historia y los que han trabajado con el gobierno de Estados Unidos dicen que ya otras veces se ha pronosticado la caída y el régimen ha aguantado. Pero esta vez, según la historiadora Ada Ferrer, 'se siente diferente'.

No hay un país grande y poderoso, como Venezuela en su momento, que quiera o pueda venir a salvar la economía cubana. Así que la isla está sola ante el peligro, entre la presión de afuera, el cansancio de adentro y la falta de dinero. ¡Veremos si esta vez sí le toca el pitazo final o si sacan otro as de la manga!

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