¿¡Compró pa' Managua y amaneció en Tokio!? ¡El mundo al revés!
Un viajero compró pasaje a Nicaragua, ¡pero qué va! Terminó en Japón. La confusión aérea tiene a todo el mundo con la boca abierta.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas, socio! La noticia que tiene a medio mundo con la boca abierta es la de un pobre hombre llamado Víctor Calderón. Este viajero, con todas las de la ley, compró su pasaje bien clarito para Nicaragua. Se preparó, hizo su maleta, se despidió y, sin más ni menos, abordó el avión.
Pero la cosa se puso de película cuando, en pleno vuelo, empezó a darse cuenta de que algo no cuadraba. Las señas no eran las de Centroamérica, ¡qué va! Cuando por fin le cayó la ficha, la sorpresa fue mayúscula: ¡el tipo no iba para Managua, sino para el Japón! Un viaje que prometía mangos terminó en tierra de samuráis.
Dónde y cuándo
Según lo que nos cuenta Telemundo 51, este enredo tremendo pasó no hace mucho, y tiene a todos rascándose la cabeza. El hombre, con su boleto para Managua, se vio de repente a miles y miles de kilómetros de su destino, cruzando el mundo entero. Imagínate tú el calor de Nicaragua cambiado por el frío asiático sin previo aviso.
Lo más peliagudo es que, hasta ahora, nadie suelta prenda sobre cuál fue la aerolínea que hizo este desbarajuste ni cómo es posible que nadie se diera cuenta de semejante desvío geográfico. ¡Ni que fuera un taxi pirata!
Por qué importa
Esto no es un chismecito cualquiera; esto nos toca a todos los que alguna vez hemos cogido un avión. ¿Quién te asegura que mañana no te pasa a ti? Uno compra un boleto con una expectativa y termina apareciendo en el otro lado del mapa sin saber cómo.
Es un golpe a la confianza, un recordatorio de que hasta en la cosa más organizada puede haber un error de esos que te dejan sin palabras. La gente anda comentando en la cola del pan y en la guagua: "¡Pero cómo es posible, María, que no se den cuenta!"
Qué dicen las partes
Víctor Calderón, el protagonista de esta novela, asegura que en ningún momento le avisaron de un cambio. Él hizo todo al pie de la letra, presentó sus papeles y no sospechó ni un poquito que iba camino a Asia. ¡Un susto de muerte, seguro!
Los expertos en aviación, esos que saben de estas cosas, dicen que aunque es raro, puede pasar. Un error con la conexión, un código de vuelo parecido, o que no te comunican bien los cambios de última hora, y ya está el lío montado. Las redes sociales están que arden, llenas de asombro y de memes, claro.
Qué viene ahora
Mientras Víctor sigue esperando respuestas, las autoridades del aeropuerto ya están metidas en la investigación. Quieren saber qué pasó y, lo más importante, que esto no se repita. Porque un desvío así no es cualquier cosa, y la gente quiere viajar tranquila, sin sorpresas de geografía.
Así que a estar al tanto, que esta historia de vuelos y destinos equivocados seguro que trae más tela que cortar. ¡Nadie se espera ir a la playa y aparecer en la nieve!