¡La Guiteras estornudó y a Cuba entera se le fue la luz!
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, la más grande de Cuba, se apagó por un fallo en la caldera. Prepara tu linterna, que el calor aprieta.
Qué pasó
¡Prepárense para el tremendo bochinche! La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, orgullo eléctrico y alivio de medio occidente, ¡pues se nos apagó! Salió del sistema este lunes por un lío gordo en la caldera.
Parece que hubo un "chicharrón" en los quemadores, con gases y llamitas. La Guiteras, nuestra fuente principal en el occidente, está fuera de combate. ¡La cosa está fea!
Dónde y cuándo
Esto sucedió el lunes 9 de febrero de 2026. La Guiteras, en Matanzas, es estratégica. Usa crudo nacional, lo que ahorra costos, y es vital para la estabilidad del SEN. Sin ella, la región occidental sufre.
Con más de 36 años, este bloque es un pilar. Ahora, desde su ubicación clave, nos deja en la oscuridad.
Por qué importa
Esto no es un chisme cualquiera, ¡es un drama! La parada de la Guiteras significa más apagones para todos. Y en Cuba, eso es un calvario: comida que se daña, medicamentos sin frío y el agua que no llega.
Es el golpe final a la tensa situación energética. La vida diaria de millones de cubanos se complica aún más, haciendo de cada día una verdadera odisea.
Qué dicen las partes
Rubén Campos Olmo, el director de la eléctrica, dio la cara. Explicó que la falla no la detectaron en el mantenimiento reciente. Apareció "en operación" en un área no intervenida. ¡La mala suerte!
Las autoridades evalúan el daño, pero no hay fecha de regreso. Expertos coinciden: la dependencia de plantas viejas y la falta de inversión son la raíz del problema.
Qué viene ahora
Ahora toca despresurizar la caldera, un proceso largo y complicado. El tiempo de reparación es incierto; dependerá de la magnitud del daño. Por ahora, la Guiteras seguirá fuera del aire.
Ya se esperaba una intervención larga en marzo. Con esta nueva avería, el panorama es sombrío. Nos toca esperar y aguantar, viendo qué nuevo bochinche nos trae el día. ¡Que no se les apague el humor!