¡La bronca está que arde! ¿Se le fueron con todo a los que hablan de más en Cuba?
¡Tremendo bochinche en Cuba! Las agresiones contra periodistas y activistas subieron como la espuma en enero. Parece que hablar claro se está poniendo difícil y peligroso.
¿Qué pasó?
¡Oye esto pa’ que veas! La cosa en Cuba con la libertad de expresión está que arde, y no precisamente de fiesta. Un informe fresquito del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) acaba de soltar la bomba: en enero de este año, se registraron 114 ataques contra la gente que piensa distinto.
Eso es un subidón del 12.9% comparado con el mes anterior, ¡y un alarmante 67.6% más que el año pasado! De esas broncas, 92 fueron por hablar de más y 22 directas a los periodistas que intentan contar la historia. La jugada más usada, según el chisme, fueron las detenciones arbitrarias, con 69 casos. ¡Imagínate, más del 430% más que en enero de 2025! Te cogen un ratico, te sueltan, pero el mensaje es claro: “¡Cállate!”
¿Dónde y cuándo?
La novela esta de las agresiones se dio en enero de 2026. ¿Y dónde fue el corre-corre? Pues La Habana se lleva la palma con 52 incidentes, como era de esperarse. Pero no creas que es solo allá; Matanzas tuvo 16, Camagüey 12 y Villa Clara 11.
Los que más metieron la mano fueron los de la Seguridad del Estado, involucrados en 71 casos, y la Policía en otros 34. O sea, que no es un fulano por ahí; es una cosa de estructura, bien pensada, para que nadie se pase de la raya.
¿Por qué importa?
Esto importa porque la gente que quiere echar su cuento, los que no se tragan la píldora, están en la mirilla. Es como si cada vez que abres la boca para decir algo que no le guste a “los de arriba”, te arriesgas a que te caiga la de San Quintín. Esto cambia el panorama de la calle, del parque, de la cola, donde antes se podía soltar una chispa sin tanto temor.
Cuando la gente tiene miedo a hablar, la verdad se esconde, y eso, mi gente, afecta a todo el mundo. Es la libertad de pensar y de decir lo que uno piensa, lo que está en juego. Y eso, Nipinga te lo dice, es un derecho sagrado.
¿Qué dicen las partes?
El ICLEP, que es el que puso la cara para soltar el informe, está con la preocupación en la frente. Ellos dicen que las detenciones cortas, la vigilancia constante y el control por internet son las herramientas nuevas que están usando para callar a la gente. La cosa es que, aunque no haya muchos presos largos ahora, los que ya estaban por “bocones” siguen ahí.
El informe señala a los activistas como los más golpeados, pero los periodistas y las mujeres también están sufriendo un montón de agresiones, el doble que el año pasado. El caso del periodista Henry Constantín, que lo han cogido tres veces en un solo mes, es solo un ejemplo de cómo está el patio.
¿Qué viene ahora?
Según el mismo informe, este 2026 se ve venir como un año caliente, de esos donde la gente va a tener que pensar dos veces antes de abrir la boca. Se espera que sigan con las detenciones rapiditas, el ojo encima digital y el control para que nadie se salga del guion. No es adivinar el futuro, es lo que se ve venir con estas cifras.
Hay que estar con los ojos bien abiertos, porque la cosa promete más tensión para los que intentan ejercer su derecho a expresarse en Cuba. Veremos si la gente sigue con la lengua afuera o si el miedo los va a sentar a todos.