¿A Jonathan Muir lo soltaron, pero el lío no ha terminado? El régimen pone condiciones y nadie dice nada

El adolescente cubano Jonathan Muir fue liberado de prisión provisional bajo condiciones de silencio. Persisten dudas sobre su futuro judicial y las acusaciones de "sabotaje".

¡Oye esto pa’ que veas! Resulta que el chamaquito Jonathan Muir, el que estaba preso por meterse en el lío de las protestas de marzo, ¡lo soltaron! Pero ojo, que esto no es un final feliz completo, porque el régimen le puso unas condiciones que te dejan pensando.

Le dijeron clarito: “Nada de publicar ni de hacer denuncias en las redes sociales”. Como quien dice, suelta pero no hables, que el silencio es la paga.

¿Dónde y cuándo pasó todo este bochinche?

Esto fue en Ciego de Ávila, allá en la cárcel de Canaleta, donde el chiquillo pasó más de tres meses metido. Salió esta semana, justo después de Semana Santa, que fue cuando lo metieron preso por supuestamente participar en las protestas del 13 de marzo en Morón. Imagínate, un menor de edad en una cárcel de adultos, ¡qué cosa más triste!

La cosa se puso caliente con la presión de afuera, de derechos humanos, de gobiernos, y bueno, parece que por eso es que ahora está en la calle, pero con la soga al cuello de la ley.

¿Y por qué esto importa tanto?

Importa porque es un chiquillo, ¿tú me entiendes? Y lo metieron preso por protestar, y encima en un lugar para adultos. Las organizaciones que velan por los derechos humanos y hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le dieron medidas a favor, ¡y hasta el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Unión Europea se pronunciaron!

Que lo liberen es bueno, sí, pero ¿qué pasa ahora? ¿Se van a olvidar de él o lo van a juzgar igual por eso de “sabotaje”? La familia lleva tiempo denunciando que el lugar no es bueno, que el chamaquito se estaba poniendo malo, con chinches y sin atención médica. Eso no se resuelve con una excarcelación así nomás.

¿Qué dicen las partes involucradas?

Bueno, de lo que dicen las autoridades cubanas, poco y nada. Silencio oficial. Dijeron que lo soltaban, pero las condiciones y qué va a pasar con el juicio… ni pío. El papá, que es pastor, confirmó que el chiquillo tiene que estar calladito en las redes.

Las organizaciones internacionales y los gobiernos sí han hablado, pidiendo que lo liberen y que lo cuiden bien. Pero el gobierno de Cuba, como siempre, se guarda la información, y nadie sabe si el caso de “sabotaje” sigue adelante o si van a ser más blandos ahora.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa’lante?

Esa es la gran pregunta, ¿verdad? El chamaquito está libre, pero la sombra del proceso judicial sigue ahí. ¿La Fiscalía va a archivar el caso de “sabotaje” o va a seguir con él? Nadie lo sabe con certeza.

Mientras tanto, el chamaquito tiene que cuidarse de no hablar mucho en la calle ni en internet. Es una etapa nueva, donde la libertad tiene su precio y las dudas sobre su futuro legal son más grandes que nunca. Habrá que seguir de cerca a ver qué pasa con este caso.