¡Adiós con llanto y bochinche! Liniero cubano se va en un chispazo

Un joven liniero cubano de 32 años murió electrocutado trabajando en La Habana. Familiares y colegas le dieron un emotivo adiós.

Qué pasó

Tremendo susto y dolor en La Habana, mi gente. El pasado 3 de septiembre, nuestro compañero liniero Edisvey Rolando Pérez Rodríguez, con solo 32 años, nos dejó de forma repentina. Estaba ahí, en pleno trabajo, sustituyendo un transformador que estaba malito, cuando ¡zas!, una descarga eléctrica se lo llevó. Una noticia que cae como balde de agua fría.

El pobre joven estaba dando el alma con otros cuatro compañeros, echando pa'lante la faena para que no faltara la corriente. Pero mira tú, en un momentico, todo se vino abajo. La tragedia golpeó fuerte y dejó un vacío tremendo.

Dónde y cuándo

Esto fue en La Habana, la capital, la que no para. El accidente ocurrió el jueves 3 de septiembre, sobre las 11:10 de la mañana. Imagínense la escena: pleno día, sol o lo que fuera, y de repente, el drama. Un momento que debería ser de trabajo normal se convirtió en un instante de pura desgracia.

Los compañeros, otros cuatro en total, estaban ahí dándolo todo para arreglar un transformador averiado. Un trabajo duro, peligroso, y mira cómo terminaron las cosas para Edisvey. Un día que empezó como cualquier otro terminó en dolor para todos.

Por qué importa

Mira, esto importa porque Edisvey era uno de los nuestros, un trabajador que estaba ahí, dándolo todo por mantener la luz en las casas. Su muerte nos recuerda lo peligroso que es este trabajo y lo rápido que se puede ir la vida.

Cuando uno de estos muchachos cae, no es solo una familia la que sufre, es toda una comunidad. La gente habla, comenta en la cola, en la guagua. Es un recordatorio de que detrás de cada poste, de cada transformador, hay una persona, un padre, un hijo, un amigo.

Qué dicen las partes

La familia está destrozada. Su primo Arbey Brito Rodríguez escribió un mensaje lleno de cariño, diciendo que Edisvey vivirá siempre en la familia. La tía, Ybelis Rodríguez, con el corazón roto, le dijo cuánto lo amará. Su esposa, su hija, su madre, su padre, todos están pasando por un dolor inmenso.

Sus compañeros de oficio también están de luto. Javier E. Martínez Olmo, que lo conoció en el curso de linieros, dijo que siempre lo recordará. Por su parte, la Empresa Eléctrica de Sancti Spíritus, que parece tener el informe, solo confirmó los hechos, pero el dolor de la gente habla por sí solo.

Qué viene ahora

Ahora queda el recuerdo, el dolor y la esperanza de que esto no le pase a nadie más. Se habla de que el trabajo era duro, de que los transformadores a veces fallan. Lo que queda claro es que hay que cuidarse mucho en estas labores tan complejas.

Seguiremos atentos a ver si se toman más medidas para que esto no se repita. Mientras tanto, la familia de Edisvey, sus amigos y compañeros seguirán recordándolo y tratando de sanar esta herida tan profunda. Su ausencia se sentirá, sin duda.