¿Un bochinche en la carretera Bayamo-Manzanillo? ¡Tierra movida y peligro a la vista!
Alerta máxima en la carretera Bayamo-Manzanillo por socavación en el kilómetro 30,4. Autoridades piden precaución extrema para evitar accidentes.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la mismísima tierra se movió pa' hacer de las suyas en la carretera que une Bayamo con Manzanillo. Las autoridades de Granma han salido con el grito al cielo, advirtiendo que hay un peligro serio ahí, ¡y del bueno!
Un buen deslizamiento de tierra se dio el gusto de meterse donde no debía, y ahora hay una socavación que bordea el río Buey, justo en el kilómetro 30,4, en un sitio que le dicen Macuto.
¿Dónde fue la cosa y cuándo se supo?
El asunto está en el tramo Macuto, en el kilómetro 30,4 de la carretera Bayamo-Manzanillo. La tierra, que debe estar resentida, se deslizó y excavó el talud del río Buey. La cosa se puso especialmente fea pa' los que vienen desde Manzanillo en dirección a Bayamo.
El calor, el ruido del río, la tensión... uno se imagina la escena, y ahora esa parte de la carretera no es pa' botar corriente. El sol pegando y el susto en el cuerpo, seguramente.
¿Y por qué nos importa este bochinche?
Bueno, esta carretera es como la vena principal pa' mover gente y cosas en Granma. Si esa vía se pone peligrosa, todo el mundo lo sufre. Es como si te tumbaran la mitad de la calle principal de tu barrio.
Si no se pone cuidado, cualquiera se da un susto o algo peor. Por eso el llamado es a que la gente esté atenta, porque un mal paso ahí puede ser un problemón.
¿Qué dicen unos y otros?
La Comisión Provincial de Seguridad Vial es la que ha dado la voz de alarma. Han mandado un mensaje claro: ¡precaución extrema! Les dicen a los choferes que se olviden de ir a toda velocidad por ahí.
Piden que se respeten las señales y, sobre todo, que nadie se acerque al carril que está pegado a la parte donde se socavó la tierra. No hay mucho más que decir, la advertencia es directa: ¡no se arriesguen!
¿Y ahora qué?
Por ahora, lo que se sabe es que el peligro está ahí, latente. Las autoridades no han dicho nada de cuándo van a meterle mano pa' resolverlo de una vez. Lo que queda claro es que los que anden por esa carretera tienen que andar con mil ojos.
Hay que ver qué pasa, si arreglan la cosa rápido o si esto se convierte en un cuento de nunca acabar. Lo cierto es que hay que seguir de cerca cómo se resuelve este lodazal.