¿Se apaga el bombillo en Cienfuegos? Otra termoeléctrica nos deja a oscuras

La Unidad 3 de la termoeléctrica de Cienfuegos sale de servicio, exacerbando la ya crítica crisis eléctrica en Cuba y aumentando los apagones.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en la termoeléctrica de Cienfuegos se les fue el punch. La Unidad 3 de la Carlos Manuel de Céspedes se declaró en 'baja', dejando a muchos en la isla con un solo ojo abierto, porque el otro está apagado. Y ojo, que esto no es un chiste, es la pura candela de la crisis eléctrica que no da tregua.

Dicen los que saben que se fue un interruptor del compresor de aire. ¿Y ahora qué? Pues a cruzar los dedos para que arreglen eso rápido, porque cada minuto que pasa sin esa unidad es un dolor de cabeza más para el país entero.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo este drama se está cocinando en la Central Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, allá en Cienfuegos. El apagón de esta unidad ocurrió el sábado 5 de septiembre de 2026. Imagínate el calor, la gente esperando a ver si prenden las luces o si les toca hacer vida a la luz de las velas.

Este percance no es cosa menor, porque esa termoeléctrica es de las gordas en el país, de las que ayudan a que el sistema no se ahogue. Que se les vaya una de sus unidades es como si a un corredor de maratón se le saliera el zapato a mitad de carrera.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues a todos, mi gente. Cuando una de estas gigantes se para, el déficit eléctrico se pone más bravo. Eso significa más horas de apagón, más problemas para las casas, para las tiendas, para las fábricas, para todo el mundo.

La cosa se pone difícil de verdad cuando las plantas viejas se siguen dañando y no hay con qué arreglarlas rápido. La falta de piezas y de combustible se siente en cada apagón, en cada casa que se queda a oscuras.

¿Qué dicen los que mandan y los que sufren?

Por ahora, la Unión Eléctrica (UNE) soltó la bomba de que la unidad está fuera y que están 'trabajando en ello'. Básicamente, es la versión oficial de 'estamos resolviendo, esperen'. Los cubanos de a pie, mientras tanto, están en la lucha, esperando que la luz decida volver a sus hogares.

Nadie ha dado un pronóstico claro de cuánto tiempo durará el arreglo, y esa incertidumbre es lo que tiene a la gente con el alma en vilo. Cada apagón adicional es un golpe más en esta situación que no mejora.

¿Y ahora, qué se espera?

Pues mire, lo que se espera es seguir la novela eléctrica día a día. Con una unidad menos, el sistema está más apretado que nunca. Habrá que ver si los técnicos logran revivir la Unidad 3 rápido o si tendremos que prepararnos para más cortes de luz.

Lo cierto es que la infraestructura eléctrica de la isla sigue mostrando sus cicatrices, y cada avería, por pequeña que parezca, se siente como un terremoto. La gente sigue esperando, con la esperanza de que la luz vuelva a ser algo normal y no un lujo.