¿Te vendieron agua por gasolina en Bayamo? ¡Qué bochinche!
Pareja en Bayamo compra 20 litros de gasolina que resultan ser agua. Investigan al vendedor. Alerta sobre compra informal de combustible.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la escena: tú con el carro pidiendo pista y vas a comprar gasolina, ¿verdad? Pues en Bayamo, parece que a una pareja le vendieron fue pura agua creyendo que era oro líquido. ¡Un bochinche de esos que hacen historia!
La gente necesitaba combustible, así que le compraron unos 20 litros a un vendedor en la calle. Pensando que tenían el problema resuelto, se fueron pa' su casa, pero ¡zas! Al revisar lo que compraron, se dieron cuenta de que aquello no era gasolina ni de casualidad. ¡Era agua, pura y dura!
¿Dónde y cuándo pasó este cuento?
Esto fue en Bayamo, la capital de Granma. El detalle del cuándo exacto no lo dicen, pero lo importante es que pasó hace poco. La pareja, que vive fuera de Cuba, se llevó tremenda sorpresa. Imagínate el calor, el sol que cae, y te venden agua por gasolina. ¡Pa' volverse loco!
El vendedor, que hizo su negocio, seguro ni se inmutó. Pero la pareja, claro, se quedó con la cara de qué pasó aquí. El susto y la indignación debieron ser grandes.
¿Y por qué esto importa, compadre?
Mira, esto importa porque te enseña el peligro de comprar cosas así a la ligera. En Cuba, con la falta que hay de todo, mucha gente se busca la vida por su cuenta, vendiendo lo que sea. Pero eso también abre la puerta a que te timen, te vendan gato por liebre, ¡o agua por gasolina!
La gente que necesita el combustible de verdad, a veces no tiene otra opción que buscar por ahí. Y les puede pasar lo que a esta pareja. Es un llamado a que, si vas a comprar algo, especialmente algo tan vital como la gasolina, ¡ojo avizor!
¿Qué dicen las partes involucradas?
Bueno, la pareja, después de darse el trompazo, no se quedó de brazos cruzados. Volvieron a buscar al vendedor, le pidieron otros 10 litros, y ¡pum! Otra vez agua. Ahí fue que la cosa se puso seria y llamaron a las autoridades.
El vendedor, al parecer, se llevó un susto y se lo llevaron pa' que explicara qué fue lo que pasó. ¿Fue un error? ¿Fue pa' tumbar a la gente? Eso es lo que ahora mismo están investigando.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este chasco?
Pues ahora hay que esperar a ver qué deciden las autoridades. Si el tipo actuó de mala fe, le caerá el peso de la ley. Si fue un error, pues se aclarará. Lo que sí queda claro es que este episodio, más allá de la estafa, es una advertencia.
La gente tiene que tener cuidado al comprar combustible por la vía informal. Siempre que se pueda, mejor ir a los lugares oficiales. Y si no queda más remedio, ¡revisar bien lo que te venden antes de pagar y salir de allí!