¡El Mencho armó tremendo corre-corre en el aeropuerto de Guadalajara!
Un tremendo alboroto se armó en el aeropuerto de Guadalajara tras la noticia del abatimiento de 'El Mencho'. La gente corrió asustada, pero las autoridades desmintieron un ataque directo, apuntando a una psicosis colectiva.
Qué pasó
Oye esto pa’ que te enteres bien, que la cosa en Guadalajara estuvo que arde, pero no por lo que muchos pensaron.
Resulta que el domingo 22 de febrero de 2026, corrió como pólvora la noticia: ¡Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el capo ese del Cártel Jalisco Nueva Generación, había caído! Lo abatieron en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, con ayuda de la Guardia Nacional y tremenda inteligencia. Eso no es poca cosa, ¿oíste?
La noticia de su muerte fue como tirar un fósforo en un polvorín. De momento, se armaron bloqueos por todas las carreteras, quemaron carros, y hubo tremendo encontronazo con las fuerzas del orden por todo el estado y más allá. Y en ese chaparrón, ¡zas!, cientos de videos empezaron a dar vueltas por el internet.
Se veía gente corriendo como alma que lleva el diablo por el aeropuerto, familias buscando un hueco pa' esconderse, un despelote general. Y pa' colmo, los videos venían con un montón de cuentos: que si ataques armados dentro de la terminal, que si los sicarios estaban ahí, ¡hasta que se habían tomado el edificio! ¡Tremendo enredo!
Dónde y cuándo
Esto que te cuento no fue en cualquier lugar, fue en el mismísimo Aeropuerto Internacional de Guadalajara, el domingo 22 de febrero de 2026. La noticia de “El Mencho” voló y, al mismo tiempo, la gente echó a volar los pies en el aeropuerto.
Imagínate el calor de la situación, la tensión palpable, los gritos de la gente y la incertidumbre que venía de las carreteras cercanas. Era un ambiente de puro nerviosismo, donde cualquier ruido o rumor te hacía brincar.
Por qué importa
¿Y por qué todo este bochinche nos importa, mi gente? Pues mira, esto le cae arriba a cualquiera que se mueva por México, especialmente por Jalisco. La caída de un capo de ese calibre siempre revuelve el avispero y la gente lo siente en el pellejo, aunque sea por el susto.
Cambia el panorama de la seguridad, pone a temblar a unos y a celebrar a otros. La gente no para de hablar de esto en cada esquina, porque demuestra lo rápido que el miedo puede correr y cómo un chisme mal contado, o en este caso, una noticia real con mucha confusión alrededor, te puede poner la vida de cabeza, aunque sea por un ratico.
Qué dicen las partes
Aquí la cosa se pone interesante, porque lo que se decía en la calle y lo que dijeron los de arriba, no era lo mismo.
Las autoridades aeroportuarias y los de seguridad salieron al paso rapidito. Descartaron que hubiera habido un ataque o una toma directa dentro de la terminal. El Grupo Aeroportuario del Pacífico, que son los dueños de ese chismoso aeropuerto, juró y perjuró que todo operó normal y que allí no hubo ni un enfrentamiento ni gente del crimen organizado metida en las instalaciones. ¡Pura verdad!
Los expertos y las fuentes oficiales concuerdan en que lo que pasó fue una “psicosis colectiva”. ¿Entiendes? Un susto masivo alimentado por los chismes en las redes y la incertidumbre que trajo la violencia en las carreteras cercanas.
O sea, los tiros lejanos, los carros quemándose y la pila de noticias falsas que corrían, hicieron que la gente se asustara de verdad dentro del aeropuerto, sin que hubiera una amenaza real ahí mismo.
Qué viene ahora
Entonces, ¿qué se espera después de tremendo guateque? Pues mira, aunque algunas aerolíneas sí cambiaron o cancelaron vuelos por precaución, las autoridades aseguran que la terminal sigue segura y bajo control. Eso es lo que hay, no hay más misterio.
Lo que sí recalcaron, y esto es importante, es que la gente tiene que parar de creer en todo lo que lee por ahí y solo consultar las noticias oficiales. No vaya a ser que por andar regando bolas falsas, la situación se ponga peor de lo que está.
En fin, el aeropuerto de Guadalajara sintió el miedo y la tensión en el cuerpo, pero no fue escenario de ningún ataque directo. Lo que vimos en los videos fue el reflejo de la bronca y la incertidumbre que sacuden a México después de que cayera uno de los peces gordos.