¡Escándalo en La Palma! ¿Pintar “Patria y Vida” te lleva a Villa Marista de patitas?

En La Habana, Moisés Legrá Díaz fue arrestado por pintar "Patria y Vida" cerca de un tribunal. El hecho, denunciado por una activista, conmociona por la rapidez y las implicaciones familiares.

Qué pasó

¡A ver si me sigues el hilo, que esto está más enredao que una madeja de lana después de un ciclón! La cosa es que en La Habana, un hombre de esos que no se quedan callados, le dio por pintar en una pared una frase que ya es un himno en la calle: "Patria y Vida".

¿Y qué crees que pasó? Que no duró ni un respiro. La policía, más rápida que chismosa de solar ajeno, se lo llevó preso. Así, sin mucha vuelta ni explicación, ¡directico al calabozo!

Dónde y cuándo

Esto no fue en la luna, mi gente, fue aquí mismo, en La Habana, cerquita del tribunal de La Palma, allá por Arroyo Naranjo. Imagínate el ambiente, el calor, la gente pasando, y de repente, ¡zas!, el hombre con su lata de pintura dejando su mensaje.

La historia empieza el cinco de febrero, cuando Moisés Legrá Díaz, que así se llama el protagonista de este bochinche, dejó su "firma" en la pared. Y ocho días después, el trece de febrero, lo citaron con el cuento de una "conversación" y, ¡pum!, de ahí pa'lante fue arresto sin escala.

Según cuenta la activista Irma Broek, todo eso pasó frente a la esposa de Moisés, que pa'colmo está con un embarazo de alto riesgo. ¡Imagínate el susto y la tensión en ese momento!

Por qué importa

¿Y por qué esto le pica a tanta gente? Bueno, porque Moisés es padre de tres criaturas y el único que le mete el hombro al sustento de la casa. Ahora, ¿quién le va a poner el pan en la mesa a esa familia?

Además, esta frase de "Patria y Vida" es como la espuma, se ha regado por todas partes y es la voz de un montón de gente que no está contenta con cómo van las cosas. Así que cuando tocan a uno por eso, es como si nos tocaran a todos.

Y pa' rematar, la cosa no es solo la pintada, es el mensaje detrás, el derecho a decir lo que uno piensa, ¿entiendes? Esto no es un simple rayón, es un grito en la pared.

Qué dicen las partes

Por un lado, la familia y los activistas, como Irma Broek, están alzando la voz. Dicen que a Moisés se lo llevaron pa' Villa Marista, lo tuvieron incomunicado y que le quieren meter un caso de “propaganda enemiga contra el orden constitucional”. ¡Casi na'!

Por el otro lado, las autoridades, como siempre, muditas. Ni un comunicado, ni un sí ni un no, el silencio es su respuesta. Así que mientras unos gritan lo que pasó, los otros se hacen los de la vista gorda.

Qué viene ahora

Ahora la cosa queda en el aire, mi gente. La familia y los que lo apoyan piden que el caso no se apague, que se le dé candela pa' que se sepa la verdad y se respeten los derechos del hombre.

Habrá que ver qué pasa con los cargos, si lo sueltan, si lo procesan. El ojo de la calle está puesto en Villa Marista y en los tribunales. Este es un capítulo más en esa novela que no termina, de gente que se atreve a hablar y las consecuencias que eso trae.

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