¡ETECSA: Si no hay luz, no hay 'hola'! ¡El teléfono de adorno!
ETECSA admitió que los apagones largos están dejando a Cuba sin teléfono ni internet. La red móvil y fija colapsa por baterías viejas y falta de combustible, dejando a la gente incomunicada.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, el chisme que ya todo el mundo sospechaba pero que ahora es oficial: ETECSA, la que nos tiene pegados al teléfono, acaba de soltar la bomba. La red móvil está más floja que un aguardiente de renuevo, señores.
Cuando se va la corriente, que es a cada rato, el teléfono se nos muere. No hay señal, no hay datos, ni el fijo suena. ¡Parece un complot de silencio, mi gente!
Los apagones no solo nos apagan la casa, también nos desconectan del mundo. Las antenas, las zonas Wi-Fi, ¡todo se va a bolina y nos deja incomunicados!
Dónde y cuándo
Esto no es cuento de la Caperucita, socios, es la pura verdad que ETECSA confesó en Villa Clara. Aunque lo sabemos, esto pasa en toda la isla, los directivos lo admitieron como si fuera una novedad para el pueblo.
Dijeron que las baterías de las radiobases tienen más años que Matusalén y ya no aguantan un apagón largo. Y si a eso le sumamos que no hay ni gota de petróleo para los grupos electrógenos, pues ya saben: ¡a desconectarse!
Cuando el bombillo se apaga, la pantalla del móvil hace lo mismo. ¡Y eso está pasando ahora mismo, a diario, en cualquier barrio de Cuba, dejando a las familias en vilo!
Por qué importa
Esto nos cae encima como un piano sin dueño. En un país donde hasta el pan se compra por el móvil y los trámites son digitales, ¿cómo vamos a vivir si no hay conexión? ¡Es una traba para todo, un verdadero calvario!
Las remesas que mandan los de afuera, hablar con la familia, cualquier urgencia… todo se va al garete. La vida digital, que tanto nos vendieron, ahora pende de un cable que se apaga a cada rato, y eso es grave.
La gente está que echa chispas. ¡Imagínate tener una emergencia y no poder llamar! Esto es más que un problema técnico, es un apagón de la comunicación en la vida de uno, una situación que agrava los problemas cotidianos.
Qué dicen las partes
ETECSA, con su cara de "yo no fui", dice que van a poner baterías nuevas y hasta paneles solares en algunas comunidades. ¡Pero ojo al dato, que la solución no es tan simple como parece!
Reconocieron que los módulos solares que tienen, de 2 y 6 kilowatts, son como pañitos calientes y no aguantan una radiobase principal en un apagón serio. O sea, un poquito de arreglito para el gran problema, que sigue creciendo.
Lo más sabroso es que el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz, hace no mucho, soltó que ETECSA recaudó 24 millones de dólares en 46 días por las tarifas nuevas. ¡Y parte de eso va para otras cosas, como la comida y la salud! ¿Y para nuestra red, para la que tanto pagamos, qué queda? ¡Ni pío, al parecer!
Qué viene ahora
La cosa pinta que seguirá así por un tiempo. Las inversiones para 2026, según ETECSA, van a ser limitadas y no resolverán el problema de fondo. Van a expandir el Nauta Hogar, pero eso no arregla el desastre del móvil cuando se va la luz.
Así que a prepararse, mi gente, la red seguirá bailando al ritmo del apagón. La pregunta en la calle es una sola, un eco constante: ¿hasta cuándo este vaivén de la luz y la señal?
Habrá que seguir pegados al chisme y a la antena a ver si algún día nos dan una solución de verdad, una que nos permita estar conectados sin sobresaltos.