¡El Diputado que te da libertad con un ojo y te la quita con el otro!

El diputado Carlos Miguel Pérez Reyes defiende la libertad de expresión, pero la administra a su conveniencia, justificando acciones contra jóvenes de El4tico con un doble discurso.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el bochinche que hay! Resulta que el diputado Carlos Miguel Pérez Reyes, ese que le gusta hablar con la Constitución en la mano, salió con un discurso que, a primera vista, suena a pura democracia. Dijo que sí, que en Cuba hay libertad de expresión, que nadie le tenga miedo.

Pero, mi gente, al mismo tiempo que soltaba esas palabras bonitas, el hombre se puso a justificar la detención de los muchachos de El4tico. ¡Como lo oyes! Dijo que una cosa es la crítica "legítima" y otra muy diferente es la "conducta hostil o delictiva".

Es como si te dijeran "puedes bailar, pero solo si bailas como yo quiero", ¿entiendes? Un enredo que deja a uno pensando si de verdad la cosa es tan libre como la pintan.

Dónde y cuándo

¿Y dónde fue que soltó todo este disparate el señor diputado? Pues en medio de la bulla que hay por la detención de Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, los dos jóvenes de El4tico que la Seguridad del Estado se llevó presos.

Esto no es de ahora, la discusión de la libertad de expresión con la queja y el 'bochinche' está siempre candente. El caso de El4tico es la gota que derramó el vaso, dejando ver cómo se manejan estas cosas aquí.

Es la misma historia de siempre, pero con palabras nuevas para intentar convencer a la gente. Como si uno no supiera leer entre líneas.

Por qué importa

Esto le cae arriba a todo el mundo, mi gente, porque cuando se habla de libertad de expresión, se habla de ti, de mí, del vecino que se queja del apagón o del que grita en la cola del pollo. Si la libertad es solo para los que dicen lo que el gobierno quiere oír, entonces ¿qué libertad es esa?

Lo que pasa es que este tipo de discurso, el del diputado, le da luz verde a que cualquier crítica, por pequeña que sea, se pueda ver como un "ataque al Estado" o una "acción subversiva". ¡Imagínate tú!

Cambia la cosa, porque en vez de debatir ideas, la gente empieza a tener miedo de decir lo que piensa. Y eso, pa' la vida de un pueblo, no es nada bueno.

Qué dicen las partes

Por un lado, el diputado Carlos Miguel Pérez y, por extensión, el Gobierno, dicen que sí hay libertad, pero con 'límites', que es para no dañar a otros ni afectar la "seguridad colectiva" o el "orden público". ¡Claro, esas frases tan grandilocuentes que caben para todo!

También sacan a relucir el Artículo 4 de la Constitución, el de la irrevocabilidad del socialismo, como si fuera un escudo para decir que cualquier crítica al modelo es un intento de "derribar" el país.

En el otro bando, los que defienden a los muchachos de El4tico y a otros críticos, dicen que esto es pura demagogia. Que están usando la ley y la Constitución para callar a la gente y justificar arrestos sin pruebas claras.

¡Unos dicen blanco y los otros negro, como siempre! La cuestión es que aquí el discurso oficial siempre encuentra la forma de enredar la madeja.

Qué viene ahora

Ahora lo que viene es más de lo mismo, pa' qué te voy a engañar. El discurso del diputado, que parece una orden disimulada, lo que hace es reafirmar la línea dura. La gente seguirá con el ojo pelao, viendo hasta dónde llegan los 'límites' de la libertad.

Habrá que seguir de cerca qué pasa con los muchachos de El4tico, si los sueltan, si los juzgan, o si simplemente se quedan en el limbo del "esto es así y punto".

Lo que está en el aire es si de verdad habrá un espacio para la crítica real, o si seguiremos en el juego de "critica, pero no mucho, y no me digas la verdad que no quiero oír".

Más noticias