¿16 mil pesos y una mosca en el plato? ¡Vaya banquete en Matanzas!
Una cubana gastó 16 mil pesos en Matanzas y denuncia mala calidad, errores en el servicio y hasta una mosca en su plato. Debate en redes.
¿Qué pasó? ¡Tremendo bochinche en Matanzas!
Oye, que una muchacha en Matanzas se metió un corrientazo de aquellos en un restaurante. La cosa es que la yuma, Yuliet Rojas, se gastó 16 mil pesos – ¡imagínate tú! – en una comida que, según ella, vino con más problemas que solución. Le dio por contar todo en Facebook con un video que se hizo viral, y la gente está que no cabe en sí de asombro y de contar sus propias historias.
Parece que los líos empezaron desde que pidió la ropa vieja con queso. Le trajeron otra cosa, con jamón, pero pa’ colmo, en la cuenta le cobraron el plato caro ese que pidió al principio. ¡Pa’ que te cuento!
¿Dónde y cuándo fue este desbarajuste?
Esto pasó en un restaurante de Matanzas. La pobre, con el hambre que tenía, después de que el plato fuerte, que era una especialidad de la casa, le llegó medio crudo y con un sabor que no le gustó na’, terminó pidiendo una pizza pa’ llevar. ¡Ni con eso se salvó la cosa!
Pero lo peor, lo que de verdad le sacó los colores, fue cuando vio una mosca nadando en la comida. ¡Una mosca! Imagínate tú el panorama, con la comida cara y pa’ rematar un bicho ahí metido.
¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué nos importa?
Bueno, esto importa porque 16 mil pesos en Cuba, en estos tiempos, es un dineral que no da cualquiera. La gente está harta de pagar precios que no se corresponden con lo que te dan. Parece que en algunos sitios se olvidaron de que uno tiene que comer decente y limpio.
Tú sabes cómo está la cosa en la isla, que todo está caro y no siempre aparece lo que uno quiere, pero esto ya es pasarse de la raya. La clienta, aunque tuvo mil motivos pa’ meter un escándalo ahí mismo, decidió contarlo en las redes. Y claro, la gente se identificó un montón.
¿Qué dicen las partes implicadas?
La denuncia la hizo la propia clienta, Yuliet Rojas, en su cuenta de Facebook. Ella contó to’ lo que le pasó: el error con el plato, la carne mal cocinada y, el colmo, la mosca. No se sabe qué contestó el restaurante en ese momento, pero la muchacha no se quedó callada en las redes.
Hay gente que dice que esto pasa mucho últimamente, que la comida no sabe igual, que los precios están por las nubes y que los problemas de higiene son cosa de todos los días en algunos locales. Unos defienden a los negocios diciendo que es difícil conseguir las cosas, pero otros defienden a los clientes que quieren comer bien y pagar lo justo.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera pa’l futuro?
Pues mira, por ahora, la clienta dice que ni loca vuelve por ahí. La experiencia le salió cara y decepcionante. Lo que sí está claro es que esta historia volvió a poner sobre el tapete el tema de la calidad en los restaurantes cubanos. La gente pide que se pongan las pilas, que mejoren el servicio y que los precios sean justos.
Habrá que ver si este bochinche sirve pa’ que en otros sitios se pongan más serios con la comida y la limpieza. De momento, la anécdota de la mosca y los 16 mil pesos se queda como un ejemplo de lo que no debe pasar en ninguna mesa.