¿Se voló la cerca? Cuba dice que vuela, pero el avión… ¿con qué?
La Empresa Cubana de Navegación Aérea (ECNA) asegura operar normalmente, mientras un aviso oficial (NOTAM) indica escasez de combustible de aviación, dejando en el aire muchas dudas.
Qué pasó
¡Tremendo enredo, mi gente! La Empresa Cubana de Navegación Aérea (ECNA) salió con un comunicado oficial, de esos que te dejan pensando, asegurando que sus operaciones aéreas están "full activas" las 24 horas. Esto suena a buena noticia, ¿verdad?
Pues la cosa es que este anuncio llega justo después de que circuló un NOTAM (un aviso para aviadores, que es como el chismoso oficial de los cielos) diciendo que no hay ni gota del combustible Jet A-1 en los aeropuertos cubanos. ¡Así como lo oyes!
Dónde y cuándo
Esta madeja se teje en los cielos y aeropuertos de Cuba, y la noticia fresca llegó a nuestros oídos un lunes, el 9 de febrero de 2026. La ECNA, la que manda en el aire cubano, dice que está trabajando sin descanso, día y noche, velando por la seguridad de todos los vuelos.
Aclaran que sus servicios técnicos y de control son de primera, cumpliendo con todos los protocolos internacionales. Es como si dijeran: "¡Aquí todo está bajo control, señores, no hay que preocuparse!"
Por qué importa
La cosa importa, y mucho, porque si no hay combustible Jet A-1, ¿cómo diablos van a volar esos aviones que la ECNA dice que controla tan bien? Un NOTAM no es un chisme cualquiera; es un documento serio que las aerolíneas y pilotos tienen que seguir al pie de la letra.
Esto significa que la falta de ese líquido preciado puede parar o, al menos, complicar los vuelos que llegan o salen de Cuba. Imagínate la preocupación de los pasajeros y de las aerolíneas que tienen planes.
Qué dicen las partes
La ECNA insiste en su comunicado que todo marcha viento en popa: operaciones 24/7, seguridad máxima, y un compromiso con la eficiencia. Agradecen a todos los que confían en ellos y reafirman su servicio al país desde el control aéreo.
Pero el NOTAM, que es el que armó el bochinche, dice clarito que el Jet A-1 no estará disponible. Y el que realmente surte el combustible… ese no ha dicho ni pío. Es como si unos cantaran en clave y otros se hicieran los suecos.
Qué viene ahora
Ahora lo que viene es una espera de infarto. La gente, las aerolíneas y hasta los pajaritos del cielo están pendientes de ver si la entidad encargada del combustible se digna a dar la cara y explicar el misterio del Jet A-1. Porque una cosa es que la ECNA diga que opera, y otra muy distinta es que los aviones tengan con qué volar.
La duda está en el aire: ¿habrá combustible o no? ¿Se verán afectados los vuelos a fin de cuentas? La historia aún no tiene punto final, y el ojo de Nipinga seguirá bien abierto.