¡¿Cinco años preso por una banderita?! La profe dice que el miedo es a tu cabeza, ¡no al trapo!

La profe Alina Bárbara revela el gran secreto: Luis Manuel Otero preso por una bandera, pero el miedo no es al símbolo. ¡Es a tu cabeza, a que pienses libre y te atrevas a ser tú mismo!

Qué pasó

¡Atención, mi gente, que esto tiene tela! La profesora Alina Bárbara López Hernández, que de tonta no tiene ni un pelo, nos ha soltado el bombazo. ¿Usted se acuerda de Luis Manuel Otero Alcántara? Pues lleva cinco años preso. ¿Por qué? ¡Por usar la bandera cubana a su manera!

Alina lo dice clarito: el verdadero miedo de los de arriba no es al pedazo de tela con estrellas. ¡Qué va! Lo que de verdad les corre por la espalda es que la gente piense por sí misma, que se sienta libre y no ande pidiendo permiso para ser.

Dónde y cuándo

Esta historia no es de ayer, pero sigue doliendo hoy en día, aquí mismo en nuestra Cuba. El caso de Luis Manuel ya es un clásico de la injusticia, un cuento que se repite. La reflexión de Alina Bárbara es un llamado de atención fresquecito, para que nadie se haga el de la vista gorda con lo que pasa en la calle.

Es el ambiente de siempre, donde el que se atreve a pensar diferente, a salirse del rebaño, termina con un embrollo encima. Como si el aire libre fuera veneno para algunos.

Por qué importa

¿Y a usted por qué le tiene que importar este rollo? Pues porque no es solo el problema de Luis Manuel. Es el tuyo, es el mío, es el de cualquiera que tenga una idea propia y quiera sacarla a pasear sin que le caigan arriba. Es la libertad de tu cabeza lo que está en juego.

Alina lo resume bien: nos distraen con pleitos sobre símbolos. Nos quieren hacer creer que el trapo es el problema. ¡Mentira! El verdadero peligro, para ellos, es que usted y yo nos sintamos libres de pensar y actuar por nuestra cuenta. Si no defendemos ese derecho, apaga y vámonos.

Qué dicen las partes

Por un lado, la profe Alina Bárbara, sin un ápice de miedo, dice su verdad: “Yo no usaría la gorra, pero tampoco se me ocurriría encarcelar a nadie que lo hiciera”. Es decir, libertad para todos, sin meter a nadie en un calabozo por una bobería así.

Por otro lado, el poder, sin dar la cara, con sus hechos, nos está gritando lo contrario. Encierran a la gente por "propaganda ilegal", que en buen cubano significa "pensar diferente". La cosa está clara: unos defienden la libertad de la mente, y otros le ponen grilletes.

Qué viene ahora

Entonces, después de este chisme caliente, ¿qué esperamos? Pues que la batalla por la libertad de la mente no termine. La voz de Alina Bárbara es un recordatorio constante de que lo importante no es si usas una gorra o no, sino si te atreves a ser dueño de tus propias ideas.

Hay que seguir con los ojos bien abiertos, porque mientras haya quien se atreva a pensar y a hablar sin miedo, la esperanza de una Cuba más libre no se apaga. Esto no se acaba hasta que se acaba, y la libertad, ¡esa nunca se apaga del todo!

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