¡Cinco Ambulancias Nuevas! ¿El Chiste del Año o Pañito Tibio para Santiago?
Santiago de Cuba recibió cinco ambulancias nuevas, pero con más de un millón de habitantes y una crisis de salud galopante, la gente se pregunta si es un chiste de mal gusto o solo un pañito tibio para el dolor.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas, socio! El 3 de febrero de 2026, el gobierno soltó la bomba: ¡cinco ambulancias nuevecitas para Santiago de Cuba! La noticia la pintaron como si fuera el mismísimo milagro, pero la gente, que no es boba, sabe que la salud aquí está más mala que una patada en el alma.
Resulta que estos cinco carritos van a repartirse por varios municipios y zonas rurales, como Songo-La Maya, Contramaestre, Palma Soriano y la capital. Pero, ¿tú te imaginas? ¿Cinco ambulancias para una provincia que tiene más de un millón de bocas que alimentar y enfermar? ¡Es como ponerle una tirita a una hemorragia!
Dónde y cuándo
Esto fue el 3 de febrero de 2026, y el cuento es en nuestra querida Santiago de Cuba, desde la cabecera hasta los rincones más lejanos. Piensa en Guamá, San Luis, Mella, Segundo y Tercer Frentes. Lugares donde la gente a veces tiene que inventarse un taxi en moto, en carreta o hasta a pie para llevar a un enfermo.
La provincia es un plato grande, con gente regada por todos lados, y el momento es de urgencia constante. Así que la llegada de estas máquinas nuevas, aunque suenen a esperanza, a muchos les sabe a poco y a tarde.
Por qué importa
Esto importa porque la gente se está muriendo, mi hermano. Los hospitales están pelados, sin medicinas, sin oxígeno, y muchas veces sin luz. Las ambulancias que tenemos son más viejas que el caminar a pie, y las que sirven, ¡ay, las que sirven!, son tan pocas que a veces el enfermo llega al hospital porque lo llevó un familiar en su carro particular.
Cinco unidades son un número de chiste para la magnitud de la tragedia. La salud no es un capricho, es la vida. Y cuando no hay cómo llegar a un médico a tiempo, o no hay ni dónde curarlo al llegar, la cosa se pone fea de verdad para cualquiera que viva en Santiago.
Qué dicen las partes
El doctor Miguel Ángel Díaz Núñez, que es el director provincial de Salud, dijo que hay que cuidar las ambulancias "porque son fruto del esfuerzo del Estado". ¡Ay, doctor! ¿Y quién cuida la vida de la gente que espera horas y horas? ¿Quién se hace cargo cuando una ambulancia no aparece?
El Estado pone los cinco carritos y dice "aquí tienen". Pero la gente responde con el silencio que viene de la desesperación, preguntándose por qué el "esfuerzo" llega con cuentagotas, y por qué los demás esfuerzos, como tener un hospital con todo lo que hace falta, todavía no se ven.
Qué viene ahora
Ahora, estas cinco ambulancias van a andar por ahí, haciendo lo que puedan, que no es poco, pero tampoco es suficiente. El problema de fondo sigue igual de grande que un tanque de agua. Se necesita un plan de verdad, no solo cinco unidades para tapar un hueco que lleva años abierto.
Lo que viene es seguir batallando, esperando que los anuncios no sean solo para la foto, y que algún día la vida de un santiaguero no dependa de si la ambulancia vieja arrancó o si la nueva no está ocupada en el otro extremo de la provincia.