¡Candela que te quema el barrio! Tremendo humo en Cabaiguán asusta hasta al chivo de la loma

Un incendio brutal en la cañada de la refinería de Cabaiguán llenó el cielo de humo negro y puso a temblar a todo el mundo. ¡El susto fue grande!

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! Ayer, a mediodía, se armó la gorda en Cabaiguán, Sancti Spíritus. Una candela de las grandes empezó a quemar la cañada de la refinería y la cosa se puso fea de verdad. Una columna de humo negro, ¡pero negro de los que tapan el sol!, subió al cielo y se veía desde todas partes. La gente, claro, empezó a regar la noticia por las redes sociales con tremendo alboroto.

Resulta que, según los chismosos del barrio, como Nesty Pino, esa zona está más sucia que un patio de cuje. Llena de petróleo viejo, gomas de carros y un montón de basura que lo que hace es avivar el fuego y soltar un veneno por el aire que ni te cuento. La combustión se puso intensa y los riesgos de toxicidad, ¡por las nubes!

Dónde y cuándo

La tragedia, porque esto es un drama, ocurrió ayer mismo al mediodía, el 3 de febrero de 2026, en la cañada de la refinería de Cabaiguán, ese pueblo de Sancti Spíritus. Los vecinos, con el alma en un hilo, vieron el humo espeso cubriendo sus casas y no entendían bien qué pasaba. El ambiente era de pura tensión, con el olor a quemado metiéndose por todas las rendijas.

Las unidades de bomberos, ¡pobrecitos!, llegaron rapidísimo. Pero, ¿con qué iban a apagar eso? Con tanto material inflamable dando vuelta, las llamas no daban tregua y el tiempo de respuesta se alargó, dejando a la gente con el Jesús en la boca y los ojos en el fuego.

Por qué importa

Esto no es un juego de niños, mi gente. Este incendio le cae arriba a la salud de cualquiera que respire ese humo, sobre todo a las familias y las escuelas que están cerquita. ¿Quién sabe cuánta porquería está viajando por el aire y se nos está metiendo en los pulmones?

Además, esto nos recuerda lo vulnerable que está el medio ambiente en las zonas donde hay instalaciones industriales. La falta de información oficial sobre lo que pasó y cómo van a controlarlo tiene a la gente con un nudo en la garganta. Por eso mismo, este bochinche es serio y a todo el mundo le duele, porque el aire y la tierra son de todos.

Qué dicen las partes

Los vecinos, los que vieron el fuego de cerca, no aguantaron y contaron en redes sociales que el lugar era un basurero con petróleo y gomas, lo que empeoró todo. Estaban angustiados, ¡con razón!, por no saber ni pío de lo que pasaba ni qué se hacía.

Los bomberos, valientes, le echaron ganas, pero la cantidad de cosas que ardían complicó la faena. Hasta el momento, las autoridades, esas que siempre andan lentas, no han soltado ni una palabra oficial. No se sabe ni cuánta tierra se quemó, ni cuánto daño hay, ni cómo van a limpiar este desastre.

Qué viene ahora

Ahora, toca esperar que las autoridades municipales o provinciales se dignen a abrir la boca y den alguna información, aunque sea tarde. Mientras tanto, la comunidad sigue con el ojo pelado, atenta a cualquier señal de peligro o a ver qué repercusiones tiene esto en la salud y el vecindario.

Este incendio en Cabaiguán no es un chiste; es una llamada de atención para que se pongan las pilas con la seguridad industrial y los protocolos de emergencia. ¡Ya basta de jugar con candela cerca de la gente, que los riesgos de contaminación están más claros que el agua de coco!

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