¡Escándalo en Matanzas! ¿Se armó la guerra del agua a puro volteo de válvula?
En Matanzas, la desesperación por la escasez de agua llevó a vecinos a manipular válvulas públicas. Un lío que expone el hartazgo y la ineficiencia oficial.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Esto es lo último que ha puesto a Matanzas patas arriba. Parece que la gente está tan desesperada por la falta de agua que han cogido el toro por los cuernos, o mejor dicho, la válvula por el mango.
Según cuenta el periódico oficialista Girón, a unos directivos de Acueducto se les abrieron los ojos como platos una noche. ¿Qué vieron? ¡A dos personas manipulando una válvula en plena calle!
Resulta que estaban volteando la llave para desviar el agua hacia su barrio, el reparto Playa. ¡Tremendo bochinche se ha armado por eso!
Dónde y cuándo
La novela esta del agua revuelta ocurrió en Matanzas, específicamente en la zona de Peñas Altas. Allí es donde pillaron a los “operarios” en medio de la noche.
Pero el problema es de antes, lleva meses golpeando a la ciudad entera. La gente sufre el calor y la sequía, y no es para menos que busquen sus propias soluciones, aunque no sean las “legales”.
Por qué importa
Mire, esto no es solo una “indisciplina”, como quieren pintarlo algunos. Esto es un grito, una señal clarita de que la gente está harta, hasta la coronilla.
La falta de agua no es un juego, es algo de vida o muerte, y cuando no hay respuestas, la desesperación empuja a cualquiera. Este suceso nos deja ver la cruda realidad de un servicio que no funciona y de unas autoridades que no dan pie con bola.
Además, el cuento de las válvulas manipuladas levanta sospechas de que hay más tela que cortar detrás de todo esto, con acusaciones de corrupción y manejo discrecional del agua.
Qué dicen las partes
Por un lado, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado y el Girón dicen que esto es una “indisciplina grave”. Afirman que alterar las válvulas es ilegal, que perjudica a otros barrios y que ya el caso está en manos de las autoridades para una investigación.
Pero por otro lado, ¡ay, el pueblo! En las redes sociales, los matanceros no se quedaron callados. Un tal David dice que es un reporte “oportunista” para tapar a los verdaderos culpables, insinuando que hay corrupción por debajo.
Isis apunta que antes de juzgar, habría que ver si es por “falta real o personas cansadas de que no les abran las llaves”. Y Roma, sin pelos en la lengua, sentenció: “NO HAY AGUA”, denunciando mentiras y falta de bombeo incluso cerca del hospital pediátrico.
Qué viene ahora
Ahora mismo, la pelota está en el tejado de las autoridades. Se espera la investigación, pero la gente ya no cree en cuentos. La verdad es que la crisis del agua en Matanzas sigue ahí, campante, y el nerviosismo crece.
¿Van a resolver el problema de raíz o seguirán culpando al “indisciplinado” de turno? Lo único seguro es que, si el agua no aparece, la gente seguirá buscando la manera, y puede que el “bochinche de la válvula” se convierta en el cuento de nunca acabar.