¿¡Qué bola con los médicos?! ¡Trump aprieta y Santa Lucía tiembla!
El Tío Sam, con Trump al frente, le ha dicho a Santa Lucía que no mande más estudiantes a estudiar medicina en Cuba. ¡Tremendo rollo para la salud de la isla!
Qué pasó
¡Apunten esto que es bochinche del bueno! El Tío Sam, con el mismísimo Donald Trump echando candela, ha vuelto a su cantaleta de siempre con Cuba. La cosa es que ahora le está cayendo arriba a los países del Caribe, ¡con un descaro!
Les está pidiendo, casi exigiendo, que no manden más estudiantes a formarse de médicos en la Mayor de las Antillas. ¡Como lo oyen! Y no es cuento de vieja, no, es una estrategia diplomática de esas que aprietan por todos lados.
Dónde y cuándo
Este último zafarrancho se cocinó en Santa Lucía, en un congreso sobre salud que parecía una fiesta y terminó en chismecito caliente. Allí mismo, el Primer Ministro, un tal Philip J. Pierre, soltó la sopa.
¡Imagínense! Dijo que los gringos le pidieron formalmente que le pusieran un freno a los muchachos que quieren ir a estudiar medicina en Cuba. La noticia, que llegó a principios de febrero de 2026, ha dejado a muchos con la boca abierta. ¡Un escándalo, caballero!
Por qué importa
¡Y esto no es chiste de mal gusto! Imagínense, para Santa Lucía, que tiene a un montón de sus médicos formados en la Isla, esto es un lío de padre y señor mío.
Les están tocando la campana a un pilar fundamental de su sistema de salud. ¿Quién va a atender a la gente si no hay doctores? Es un problemón que les cae de arriba y que pone a pensar a cualquier país con recursos limitados.
Qué dicen las partes
Los americanos, con el presidente Trump de nuevo en la carga, dicen que Cuba se está forrando de billetes con eso de los médicos. Que si son explotados, que si les roban el salario, que si es para meterle ideología a la gente.
¡Hablan de miles de millones de dólares que entran a las arcas cubanas por esas misiones! Una cosa increíble, según sus estimaciones oficiales, entre 6.000 y 8.000 millones de dólares anuales.
Mientras tanto, el Primer Ministro de Santa Lucía, el pobre hombre, solo piensa en cómo va a resolver la cosa para su gente. Su preocupación es real, al depender históricamente de la cooperación médica cubana.
Qué viene ahora
Y la cosa no es de ahora, señores. Ya hay países, como Antigua y Barbuda, que han cambiado a los médicos cubanos por otros de Ghana. ¡Y a Bahamas y Granada los están rondando para que sigan el mismo camino! ¿Se imaginan?
La meta de Washington es dejar a Cuba sin ese billete y limitar su influencia política. Ahora la pregunta del millón es: ¿cómo van a hacer estos países chiquitos para que su gente siga teniendo médicos? ¡Ahí está el dilema, mi gente! Hay que estar con el ojo pelao, porque este bochinche apenas está empezando.