¡Chismografía candela! Destapan por qué 'Deja que yo te cuente' se fue en banda

Reuel Remedios, el Lindoro Incapaz, soltó la sopa sobre la censura que apagó "Deja que yo te cuente". Dice que el humor político les dolió a los de arriba.

Qué pasó

¡Reuel Remedios, el mismísimo Lindoro Incapaz, soltó la sopa! Más de diez años después, este actorazo echó el cuento de por qué "Deja que yo te cuente", el programa que nos ponía a reír y a pensar, se esfumó de la televisión cubana.

Resulta que el programa no se fue por peleas internas, ¡qué va! Él asegura que la presión vino de más arriba, de los que mandan. La comedia, que empezó siendo pura risa, poco a poco empezó a tocar fibras sensibles y a reflejar la realidad.

Dónde y cuándo

Esta confesión candela la hizo Remedios en una entrevista con "Familia Cubana", una plataforma independiente que no le tiene miedo al qué dirán. Salió a la luz el 2 de febrero de 2026, ¡y el chisme se regó como pólvora!

"Deja que yo te cuente" nos dejó sin risas en 2013, de sopetón y sin avisar. Fue en la televisión nacional de Cuba donde Lindoro y su gente nos hacían debatir mientras nos doblábamos de la risa.

Por qué importa

Esto importa un montón, mi gente, porque este programa era un termómetro del día a día en Cuba. Su humor no era bobo; era una manera pícara de decir verdades que muchos sentían pero pocos se atrevían a soltar.

Cuando Lindoro, que era un personaje cualquiera, se hizo director y la gente lo vio como la caricatura del dirigente, ¡ahí se puso la cosa seria! Se volvió una voz, un grito que, aunque en chiste, resonaba fuerte en cada rincón.

Qué dicen las partes

Remedios, que estuvo en el centro del huracán, desmiente cualquier pleito entre los actores. Al contrario, dice que el equipo estaba más unido que nunca, trabajando con una energía tremenda.

La verdad, según él, es que los funcionarios del Ministerio de Cultura fueron quienes pidieron más crítica social. El equipo de "Deja que yo te cuente" les dio gusto, grabó el episodio con el "mensajito" y, ¡zas!, el mismo día de la transmisión, lo quitaron sin dar explicaciones. Es la vieja historia de que "unos dicen una cosa, pero los hechos te muestran otra".

Qué viene ahora

Ahora, el testimonio de Reuel Remedios no solo revive un programa icónico, sino que echa más leña al fuego sobre los límites del humor y la libertad de expresión en la isla. ¿Será que la risa es, al final, el arma más peligrosa?

El caso de "Deja que yo te cuente" sigue siendo un ejemplo de cómo la censura actúa por la sombra, sin dar la cara, pero dejando a la gente sin su voz y sin su carcajada. Habrá que ver si este bochinche de Remedios destapa otras historias guardadas.

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