¡Aviación yanqui tumba cacharro iraní en medio del mar!
¡Tremendo lío en el Mar Arábigo! Un avión yanqui le dio baja a un dron iraní que andaba de 'chismoso' cerca de un barco de guerra. La cosa está que arde.
Qué pasó
¡Tremendo bochinche en alta mar! Un dron iraní, de esos que le gusta fisgonear, se puso a rondar demasiado cerca del portaaviones USS Abraham Lincoln de los Estados Unidos. Los gringos no se anduvieron con cuentos y, al ver el cacharro volador con "intenciones poco claras", le dieron un buen tumbón. Un avión F-35C, salido del mismo portaaviones, puso fin a la excursión del Shahed-139.
El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) confirmó el hecho, sin reportar heridos ni daños. Solo el susto y la tensión que se armó. ¡La mar estaba revuelta!
Dónde y cuándo
Este novelón ocurrió en el Mar Arábigo, a unos 800 kilómetros de la costa sur de Irán, a principios de febrero de 2026. El portaaviones estaba en aguas internacionales, haciendo su despliegue rutinario.
Horas después, la cosa siguió caliente en el Estrecho de Ormuz. Unidades de la Guardia Revolucionaria de Irán, apoyadas por otro dron, le hicieron la vida imposible a un buque mercante gringo, el M/V Stena Imperative. ¡El destructor USS McFaul tuvo que salir al quite!
Por qué importa
Mira, esto no es un jueguito, mi gente. Esta zona, por donde pasa el petróleo que mueve al mundo, es un polvorín. Cualquier chispa puede encender un fuego gordo, de esos que nos afectan a todos.
Los incidentes demuestran que la tensión entre Estados Unidos e Irán sigue subiendo. Los yanquis dicen que no tolerarán "bulla" en aguas internacionales, y eso tiene a medio mundo con el Jesús en la boca.
Qué dicen las partes
Desde el CENTCOM, la cosa está clara: el dron iraní se comportó hostilmente, ignoró las advertencias y fue derribado. Para ellos, era una amenaza directa a la seguridad de su gente.
Por el lado de Teherán, la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, cuenta que su dron hacía una "misión rutinaria y legal". Aseguran que mandó fotos antes de "perder contacto", sin decir que lo tumbaron. ¡Cada uno con su cuento!
El presidente Donald Trump, aunque prefiere la paz, advirtió que no se aceptarán "amenazas constantes" de Irán. La postura es firme y sin titubeos, para que nadie se equivoque.
Qué viene ahora
Con estos dos encontronazos, la incertidumbre es la que manda. Nadie sabe qué pueda pasar. La comunidad internacional está con los ojos pelados, observando cada movimiento como en una partida de dominó bien reñida.
Es de esperar que las aguas se calmen, pero con estos países, nunca se sabe. Lo cierto es que hay que estar pendientes, porque cualquier ventolera en el Golfo nos puede traer un ciclón a todos, sin avisar.