¡Seguridad del Estado, pegada como lapa a Camila Acosta! ¿¡Qué descaro es este!?
La periodista Camila Acosta, de Cubanet, está siendo acosada por la Seguridad del Estado en La Habana, con agentes y un auto vigilándola. Un nuevo bochinche contra la prensa independiente.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la cosa está caliente en La Habana. Resulta que la Seguridad del Estado cubana, sin el más mínimo disimulo, le ha puesto una vigilancia encima a la periodista Camila Acosta, reportera de Cubanet.
Imagínate, un auto sospechoso y al menos tres agentes, pegados a su vivienda, como moscas a la miel. Desde Cubanet han puesto el grito en el cielo, denunciando este acoso descarado contra la prensa independiente.
Dónde y cuándo
Esto no es cuento de camino, pasó el martes 3 de febrero de 2026, y el escenario fue nada más y nada menos que en las inmediaciones de la casa de Camila Acosta, allá en La Habana.
Es como si te montaran un piquete, pero con chapa y sin dar la cara. El ambiente, de seguro, se podía cortar con un cuchillo, porque cuando la Seguridad se planta, la tensión se siente en el aire.
Por qué importa
Y tú dirás, ¿por qué es tan grande este bochinche? Pues porque no es la primera vez que le hacen la vida de cuadritos a Camila. Esta muchacha es de las que no se calla, ha documentado de todo: desde la represión política hasta la crisis económica, pasando por los presos políticos y las protestas.
Por ese trabajo serio, la han detenido un montón de veces, la han interrogado hasta el cansancio y le han puesto un montón de trabas. La cosa es que en Cuba, si no trabajas para los medios oficiales, te marcan de “ilegal” o “contrarrevolucionaria”, ¡así de fácil!
Qué dicen las partes
La gente de Cubanet ya lo dijo claro: “Cualquier daño que sufra Camila será responsabilidad de la dictadura cubana”. No hay medias tintas, responsabilizan directamente al gobierno.
Las organizaciones que defienden la libertad de prensa también han levantado la voz, señalando que la vigilancia, el seguimiento y la intimidación son las armas de la Seguridad para silenciar a los periodistas que no se les arrodillan. Por ahora, de la parte oficial, ni pío.
Qué viene ahora
Este episodio, lamentablemente, se suma a la larga lista de acosos que sufren reporteros, activistas y defensores de derechos humanos en la isla. La cosa se pone más tensa aún cuando los periodistas cubren protestas o temas espinosos.
Así que, ¿qué podemos esperar? Que la cosa siga igual de candente. Cubanet y otros medios ya le están pidiendo a la comunidad internacional que no suelte a Cuba de la vista, porque aquí, contar la verdad sigue siendo una aventura llena de riesgos y bochinches.