¡Ay, mi madre! ¡México en aprietos con el Tío Sam por el crudo de Cuba!
¡Bochinche caliente! México se las está viendo negras con Estados Unidos por venderle petróleo a Cuba. La presidenta Sheinbaum anda en negociaciones para evitar líos con los aranceles.
Qué pasó
Arranca esto como una película de misterio, ¡pero con el drama en plena calle! Resulta que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, está sudando la gota gorda. Anda en tremendo relajo diplomático con el Tío Sam, o sea, Estados Unidos.
¿La razón? Pura candela: México le vende crudo a Cuba. Y los gringos, ¡que no le pasan una a nadie!, ya soltaron la amenaza de meterle aranceles comerciales a quien se atreva a seguir abasteciendo a la Isla.
Sheinbaum, ni corta ni perezosa, reconoció que su gobierno está con el agua al cuello, tratando de evitar que el zafarrancho se ponga peor. ¡Un bochinche de alto nivel, señores!
Dónde y cuándo
Este chismecito salió a la luz hace poquito, a principios de febrero de 2026. La mismísima presidenta Sheinbaum lo soltó durante una de sus conferencias matutinas, ahí, frente a todo el mundo.
La cosa se cuece en los pasillos de la diplomacia, entre Ciudad de México y Washington. Por un lado, la Cancillería mexicana, buscando cómo quitarle el freno de mano a este problema.
Por el otro, la administración del presidente Donald J. Trump, con los ojos bien abiertos, vigilando quién le vende petróleo a la Mayor de las Antillas. Es un ajedrez complicado, con muchos intereses en juego.
Por qué importa
¡Ah, pero esto no es un jueguito de niños! Esto le cae arriba a todo el mundo, desde el bolsillo del mexicano que va al mercado hasta el cubano que espera que le llegue la corriente.
Si Estados Unidos le mete aranceles a México, la economía se resiente. Y la presidenta Sheinbaum lo sabe, por eso está defendiendo a capa y espada los intereses de su país.
Para Cuba, este crudo mexicano es un respiro en medio de una crisis energética que los tiene fritos. Es la gasolina del almendrón, la luz del bombillo. Por eso, Sheinbaum dice que es un "compromiso humanitario". ¡La situación está que arde!
Qué dicen las partes
Por un lado, la presidenta Sheinbaum, con la frente en alto, dice que los envíos de crudo a Cuba "no son ilegales ni indebidos". ¡Al contrario!
Ella defiende que son contratos viejos, de los que se hacen entre países. Y, además, insiste en que es una ayuda "humanitaria" para los cubanos. "Tenemos un contrato y queremos seguir apoyando", afirmó con seguridad.
Del otro lado, la administración estadounidense, liderada por el presidente Donald J. Trump, mantiene su postura dura: "¡O paras de vender, o te atienes a las consecuencias con aranceles!". La cosa es entre el respeto a los acuerdos y las políticas de presión.
Qué viene ahora
Ahora mismo, la pelota está en el aire, como dicen. México va a seguir con sus "vías diplomáticas", moviendo cielo y tierra para que no les caigan las sanciones.
Pero la presidenta también dejó claro que, pase lo que pase con las negociaciones del petróleo, el "apoyo humanitario" a Cuba no se frena. ¡Ahí hay una línea roja!
Mientras tanto, en La Habana, la gente estará mirando de reojo, a ver si les sigue llegando el crudo que tanto necesitan. Y en Washington, el ojo avizor no se quita de encima. ¡Se avecinan más capítulos de esta novela!