¡Ay, mi madre! ¿Desapareció un socio en Boyeros y la gente lo busca por el Facebook?
La Habana está revuelta: un hombre de Boyeros lleva días perdido y su familia, desesperada, ha encendido las redes sociales para encontrarlo, ante la ineficacia oficial.
Qué pasó
Oye, que la cosa está caliente en La Habana, mi gente. Un socio del reparto Mulgoba, allí mismo en Boyeros, se nos perdió hace casi una semana y la familia está con el corazón en la boca, sin saber qué hacer ni dónde buscar.
La nuera de una tal Yadeli Moreno soltó la bomba en un grupo de Facebook, pidiendo ayuda a diestro y siniestro. Dice que el hombre está enfermo, que es un caso delicado y que no hay quien dé con él.
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Mulgoba, municipio Boyeros, en la mismísima capital, La Habana. Desde el jueves de la semana pasada, el hombre no ha regresado a su casa, dejando a sus seres queridos en un limbo de angustia.
Imagínate el drama: la silla vacía, la comida sin tocar y el teléfono mudo. La preocupación se respira en cada rincón de ese barrio, mientras los días pasan sin noticias.
Por qué importa
Aquí el problema no es solo que se perdió un tipo, que ya es bastante. Es que, ¿dónde están las autoridades cuando esto pasa? ¿Quién ayuda a esta gente en momentos tan críticos?
La carga de buscar al desaparecido les cae todita a los parientes, que tienen que hacer milagros. Y para colmo, sin un sistema que funcione, la única esperanza termina siendo el
chismecito bien intencionado en Facebook
Es un espejo de cómo nos las tenemos que arreglar en Cuba: a pulmón y con la ayuda de la vecindad, mostrando la fragilidad institucional y la inmensa fuerza de la cooperación ciudadana.
Qué dicen las partes
Oficialmente, la cosa está más callada que el que debe. La publicación de la familia en Facebook no dice si han puesto la denuncia en la Policía, ni qué detalles tiene el desaparecido, dejando un mar de dudas.
Por lo general, en estos casos, el gobierno se queda mudo y la familia es la que tiene que mover cielo y tierra para encontrar a su ser querido. No hay comunicados, no hay brigadas de búsqueda, no hay nada oficial que tranquilice la situación.
La gente lo que dice en la calle es que si no es por las redes sociales, la noticia ni se esparce y la desesperación se queda en casa, sin que nadie se entere de lo que está pasando.
Qué viene ahora
Ahora mismo, la pelota está en el aire, como se dice en buen cubano. La familia sigue esperando que algún alma caritativa vea la publicación o al hombre por la calle, con la esperanza de un final feliz.
El número 58414738 sigue activo, por si alguien tiene un dato, por mínimo que sea, que pueda ayudar a esclarecer este misterio. Veremos si la solidaridad cubana, esa que no falla, logra obrar el milagro.
Mientras tanto, el chisme y la preocupación seguirán rodando por los grupos de WhatsApp y Facebook, que son el verdadero boca a boca de estos tiempos, manteniendo la esperanza viva en cada compartida.