¿¡Arroz pelao pa' los niños!? ¡La Habana en candela por el círculo infantil!
¡Escándalo en La Habana! Dicen que en un círculo infantil de Bahía, los niños solo comen arroz. La gente está que trina.
Qué pasó
Oye, esto es pa' morirse de la pena y del bochorno, ¡qué papelazo! Por ahí anda la voz, y no es chisme cualquiera, que en un círculo infantil de La Habana, ¡los chamaquitos están tragando arroz pelao y sin más na'! Imagínate la escena, socio: los pobres carajitos esperando su comida y lo que hay es un plato de arroz, solito.
El periodista Yosmany Mayeta Labrada soltó la bomba y la gente en Habana del Este está que echa chispas. Esto no es solo una noticia, ¡es un grito en el cielo que te parte el alma!
Dónde y cuándo
Esto no fue en la China, mi gente, ¡esto es aquí mismo! La cosa está pasando en un círculo infantil del reparto Bahía, allá por Habana del Este. La denuncia salió el dieciocho de febrero de dos mil veintiséis, así que el fogón está fresco.
Nuestros niños, que deberían estar con la pancita llena, se encontraron con este trago amargo. ¡Hasta le están pidiendo a las Mipymes que suelten la mano con la comida, mira si es grave la situación!
Por qué importa
Y tú dirás, ¿por qué tanto revuelo por un poco de arroz? ¡Ay, mi madre! Esto importa porque nos muestra que la cosa está fea, pero fea de verdad, cuando ni a los niños se les puede asegurar un plato decente. Un país que se llenó la boca diciendo que protegía a la niñez, ahora los tiene con arroz y más nada.
Esto no es solo la economía en pique, no, es un sistema que anda más preocupado por otras historias y dejó a la gente, y sobre todo a los inocentes, en la miseria.
Qué dicen las partes
Por un lado, la oficialidad sigue echándole la culpa al bloqueo, al imperio, a la Luna si hace falta, para no mirar pa' dentro. Pero la realidad es otra, mi hermano. Décadas de inventos, de no sembrar ni una mata de plátano, de desbaratar la industria de alimentos, ¡y ahora la factura la pagan los de abajo!
Los niños, que no tienen vela en este entierro, son los primeros en sentir el palo. La denuncia del periodista deja clarito que hay dos cuentos bien diferentes.
Qué viene ahora
Bueno, ¿y qué se espera de esto? Pues, si la cosa sigue así, vamos a ver más dependencia de la gente buena, de los vecinos, de las Mipymes que meten el hombro. Los círculos infantiles, que eran un orgullo, ahora están pidiendo ayuda para no dejar a los niños con hambre.
Esta crisis silenciosa de comida, medicinas, de todo un poco, seguirá su curso. Mientras, el discurso de siempre, el de las culpas ajenas, seguirá sonando, pero el estómago vacío de un niño, ese no miente.